miércoles, 7 de septiembre de 2011

No son pocas y se conocen bastante

Tres nuevas sitcoms para nosotras podrían llegar a las pantallas de cable el próximo verano.

A tí te hablo, tú, chica o chico suficientemente open minded que no reniegas de los girly shows que tus tías o tus abuelas te hicieron mirar, que sabías bien cuál era Brandon y cuál era Dylan en 90210; y que de vez en cuando, al hacer zapping agarrás un episodio de Gossip Girl o una repe de Sex and the City mirás un cachito no sin antes cerciorarte de que estás completamente solo. Vos que creés que Tina Fey es la mejor comediante en pantalla pero solo lo decís cuando estás conmigo y con tu hermana porque ya sabés lo que tus amigotes piensan de eso y no querés quedar como un blandito. Francisco te hablo a vos ahora que me enteré que has leído Mediorama.

En realidad creo que me dirijo a los amantes en general de la comedia estadounidense en tv queriendo enfocarme hoy en tres próximos estrenos de este mes, más bien catalogados como de otoño en las tres grandes cadenas abiertas del país-continente del Norte que son de, que hablan de y que por supuesto están protagonizados por mujeres, en los tres casos jóvenes mujeres, y por raro o esperable (dependiendo del punto de vista) que esto pueda resultar, los tres shows están vinculados entre sí.


La ternura inocentona hipnotiza sonrisas en el primetime

Fox lanza artillería pesada y apuesta con todo al carisma de una celebridad ya conocida en la pantalla grande que además es reconocida por su dulce voz en “She and Him” (una de las bandas de indiepop ineludibles de estas épocas): la adorable Zooey Deschanel que protagoniza New Girl.

La premisa es simple, Jessica Day es una muchacha de unos veintitantos que ha pasado por una muy mala ruptura con un top model que la abandonó, según su parecer, sorpresivamente. Debe mudarse y comenzar de nuevo, lo llamativo es que sus nuevos compañeros de apartamento son tres muchachos que creen sabérselas todas sobre la vida en general y las mujeres en particular, que prácticamente ofician como caricaturización de lo masculino: un bartender, un gigoló y un ex atleta profesional devenido personal trainer. Ellos junto con su amiga Cece una modelo profesional muy sagaz y por demás ácida, de personalidad tipo diva la van a acompañar tratando de sacarla del bajón, pero también aprendiendo de ella, de su inocencia, de su dulzura y hasta de la simpleza de sus preconceptos medio naifs sobre las relaciones humanas, no solo de las de pareja.

La sitcom creada por Elizabeth “Lizzie” Meriwether se autorreconoce como nada del otro mundo desde los primeros minutos, pero su encanto reside en su modo de renovar los temas que aborda, lo mejor y lo peor del romance, los peligros de lo fraternal entre la contención que creemos necesitar y la invasión en la disolución de la individualidad el “somos total de un grupo”. La autora dice que le resulta inconcebible pensar que no se compara la trama de la historia con su vida hasta ahora (treinta años) pero aclara que Jess no es su alterego on-screen. Quién sabe, tal vez el personaje de Natalie Portman en “No strings attached” (también guionada por ella) se acerca más a su verdadero yo. Lo cierto es que lo poco que se sabe de ella es que forma parte de “The Fempire” el grupo autodenominado de amigas-guionistas-cogeneracionales que también integran, entre otras, Diablo Cody (ganadora del Oscar por “Juno”) y Lorreine Scafaria, guionista de “Nick and Norah’s infinite playlist” protagonizada por la misma actriz de la próxima comedia televisiva a mencionar.


El lado B de la power attitud chic de la chica newyorkina

Kat Dennings otrora Norah en su protagónico más importante hasta ahora (y chica de reparto de comedias populares como “Virgen a los cuarenta” o “The Bunny House” u otros films entretenidos pero con toques más dramáticos, o más o menos respetables como “Charlie Bartlett” y “Defendoor”) es Max Black una chica de clase baja, super vivaz, con dos trabajos y que de alguna manera representa la voz de la calle frente a Caroline Channing (Beth Behrs) que es a primera vista una malcriada de la zona rica de la ciudad que por una mala racha (que se promete explicar más adelante) toma un empleo como moza del mismo café en el que Max trabaja.

Two broke girls trata de cómo se unen por pura conveniencia y espíritu emprendedor, en principio, porque piensan que lo único que tienen en común son las ganas de dejar de ser mozas para convertirse en dueñas de un nuevo café en la ciudad que nunca duerme gracias al talento de Max para la pastelería –en particular para las cupcakes- y de Caroline para las relaciones públicas. Obviamente que parten de cero dólar por lo que cada propina vale oro y para ahorrar lo más rápido posible deben soportarse viviendo juntas detrás del Williamsburg Diner (donde trabajan) para darse cuenta que Max puede ser tan sofisticada como Caroline y que ésta puede ser tan laboriosa e inteligente como su lúcida nueva colega. El resto del reparto se centra en tres caballeros que trabajan en el restó: el cocinero inmigrante ruso con pretensiones de Casanova llamado Oleg, el veterano cajero afroamericano del Bronx, Earl y el nuevo (al principio tímido) joven de ascendencia asiática Han-Lee. ¿Cliché? Ya se ríen de eso en el primer capítulo, alusión a clip de Michael Jackson y otras cuestiones del cantante incluidas.

La nueva comedia de CBS va a ir después de “How I met your mother” los lunes, históricamente día de comedia de gente joven, amiga y si es de la gran manzana, mejor.

El “creador” de esta nueva criatura, Michael Patrick King, el gurú de cuanta pelotuda que te cita a Carrie Bradshaw o Samantha Jones como si se tratara de un apóstol; o mejor dicho el sr. detrás de “Sex and the City”. El giro… mmm…porque hoy en tiempo de crisis el boho-chic de Brooklyn es lo in, la gente quiere llegar a la cima cada vez más joven y los nuevos buenos negocios no tienen por qué ser tan pretenciosos, es decir, las chicas sueñan con una casi panadería y no matarse mutuamente en el intento.No quieren dominar la ciudad como las sras. antes mencionadas o las de la posterior “Lipstick jungle”.

Para esta nueva empresa la producción se nutrió de la frescura de una joven comediante del stand-up que tiene en su haber un par de libros, que fue presentadora de MTV, que antes de eso fue modelo, estudiante de comunicación y enfant terrible de los antros café concerts de toda la costa este; pero sobre todo va a ser la cabeza: productora, guionista y protagonista de la última sitcom de la que quiero hablarles hoy.


Cuando llegás a tener un show con tu nombre a los 29 es porque ya estás recontrasalado, o simplemente Whitney.

NBC pone en pantalla un programa sobre las ganas de mantener viva la esperanza de seguir juntos por parte de una joven pareja quienes viven juntos pero que han descartado la posibilidad de casarse tras observar cómo eso perjudicó las relaciones a su alrededor a través de los años. Puede ser un drama o una comedia, más o menos cercanos a los estereotipos, pero cuando te dicen que la protagonista va a ser Whitney Cummings y tenés idea de lo que ha hecho previamente, te aprontás para 22 minutos por semana de humor políticamente incorrecto que arrolla cualquier cosa que se le pone por delante, y si tiene que ver con el sexo, la amistad y los deber ser del estadounidense promedio, pocas cosas pueden resultar más hilarantes. Sin olvidar referencias a estilos que ya se ven como clásicos, en su espacio ella colgó como ejemplos de comedia increíbles un par de escenas de “Mad about you” (de pie, sres. si hablamos de comedias de pareja) y hasta una de “The Bill Cosby show” donde el célebre matrimonio Huxtable mantiene un duelo verbal maravilloso.

Años antes esta comediante de Pennsylvania ya paseo su ingenio por "Tonight show", "Last call", los especiales de Comedy Central y el programa de Chelsea Handler como comediante en el formato duro y clásico de rutina o de opinóloga-panelista como en el último caso.

Aquí, en Whitney, en el refugio de la ficción de un universo creado a su antojo, dispara sin piedad.

En la cartelería publicitaria ya se pueden leer frases como “Siempre un trofeo, nunca una esposa” o “Silencio, ¿castigo o recompensa?” junto a fotos con su co-protagonista Chris D' Elia, (también comediante presentador de Comedy Central y ex colaborador del late night show de George López) quien hará las veces de su pareja Alex.


Quiero aclarar que los videos de los pilotos que vi, posibles primeros capítulos andan por la red en sitios de descarga no-legal. Las tres series debutan en setiembre así que por los sitios de los canales respectivos pueden encontrarlos antes de que lleguen por cable a Latinoamérica.

No temas, querido lector, al entretenimiento televisivo por más que te suene demasiado low-mid-cult siglo XX. Nooo, hablando más seriamente, les recomiendo el trabajo de esta gente y aprender mucho hasta de lo que nos parezca malo para aprender a mirar y aprender a reclamar mejor lo que queremos ver. No creo que la solución sea que dejemos que la caja boba se siga atontando y solo la abandonemos sin más. Mirar ya es empezar.

martes, 6 de septiembre de 2011

Sí, Sí, Sí, Padre propóleo

Sé que traer este link va a traer detractores, pero a veces uno tiene ese impulso adolescente necesario como para armar un lío entre todo lo que le navega por la mente.
La cuestión es que traigo un couplet de murga (para algunos ya eso es un problema), pero va a ser de murga de la Unión de los noventa (esas murgas poco adeptas a los cambios, que cantan alto, chabacanas, propiedad de seres oscuros y que sobre todo son de la Unión). Aquellos que conocen la coyuntura y leyeron el título ya debieron concluir que voy a traer el couplet del Padre Propóleo de los Arlequines del 93.
Muchos deben pensar que esta pieza es una manifestación ordinaria, simplona y rudimentaria del humor y deben tener razón ya que no está de moda. Pero; para mí, es la manifestación más pura de un grado cero del humor. Al ser la estructura tan primitiva (más que estructura son unos andamios) se puede percibir cómo funcionan todos los eslabones y engranajes del humor, cómo vienen los centros y los remates, cómo en una estrofa se planta algo, se puede intentar adivinar la rima y especialmente uno puede ver a través de él como si uno pudiera ver la matriz.
Además es algo histórico y nos ayuda a entender las murgas de la época y como eran los couplets de los ochentas (aunque éste sea del 93 parece de los ochenta ya que tiene eso de que no pega nada con nada).

Ya expuesta mi defensa los dejo con la pluma de Eduardo Rigaud, los arreglos musicales pleneros de Jorge Cocina Márquez y la memorable actuación de Pablo Barrios en el papel del Padre Propóleo y a esa incoherencia cromática de la murga llamada: El negro Claudio Rojo en el rol del monaguillo. 



domingo, 4 de septiembre de 2011

Nevermind. A 20 años de la última revolución musical.


Este mes se cumplen 20 años del lanzamiento del Nevermind de Nirvana. Un disco que cambió el rumbo de la cultura musical de principios de los noventa, y que dejó un rastro imborrable en la historia de la música. 

El movimiento grunge de Seattle estaba en plena fermentación, y según los relatos, se sentía una energía de que en algún momento iba a explotar. Bandas de esa ciudad empezaron a firmar contratos con sellos internaciones y comenzaron a tener minutos en MTV. Nirvana venía de
 una gira under por Europa, presentando su primer disco “Bleach”.
A la vuelta tenían canciones como para un segundo disco, y en una primera instancia lo iban a lanzar con SUB-POP (su sello en aquél momento), pero el interés de Geffen llegó primero. Con un gran contrato en manos, se embarcaron en el viaje que nunca imaginaron recorrer.

El bebé creció
A un año de la entrada de Dave Grohl a la banda, Nirvana se metió en el estudio a grabar su segundo disco, con Butch Vig como productor. El resultado fue Nevermind: una patada en el pecho, con melodías excelentes, y canciones simples, poperas, que prácticamente podrían ser adaptables a canciones para niños. Es un gran disco para introducirse en el rock, y también es un gran disco para repasar y disfrutar después que lo escuchaste cinco mil veces.

Nirvana era la antítesis de todo lo que se veía en MTV en ese momento, y se terminó convirtiendo en el cliché de las estrellas de rock. “Smells like teen spirit” era la canción que más se pasaba en las radios, en la tele, y en cualquier lugar donde hubiera música. Los toques siempre agotaban las entradas, encabezaron los mayores festivales europeos y norteamericanos y terminaron presentando el disco en todo el mundo. En Latinoamerica hicieron
 actuaciones memorables: en Río de Janeiro hicieron unos de sus mejores toques, en San Pablo tuvieron su punto más alto de público y según los asistentes, uno de sus peores shows, y en Buenos Aires hicieron lo que quisieron y con muy mala onda, sin tocar Smells Like Teen Spirit, debido a que el publico argento le tiró piedras a la banda telonera. 
En fin, Nevermind vendió millones de copias en todo el mundo, y todos sus fans no paraban de cantar sus canciones inentendibles y le daban rewind al cassettes hasta que se le salía la cinta.

Hoy, 20 años después, la industria discográfica decide re lanzar el disco. Remasterizado, con un DVD en HD del toque en el Paramount Theatre, y algunas canciones “inéditas”. Además salió una aplicación en Facebook donde podés subir tu foto de perfil para formar en un mosaico la tapa del disco que se va a exhibir en Londres: mirá
.


Este mes seguramente vuelva a este tema, soy muy fan de Nirvana, y además, 20 años no se cumplen todos los días. 
Salú Kurt.



La canción que cambió el mundo.


Una de mis canciones preferidas, y menos valoradas del disco.


Detalles de la grabación del disco. Si se cuelgan, vean todas las partes, son muy interesantes.


Trailer de Nevermind 20th Aniversary.


sábado, 3 de septiembre de 2011

Derecho de muerte

Carlos Foorbes Cano era el típico magnate millonario americano. Un hombre de negocios que nunca tuvo tiempo para su inexistente familia o para cuestiones de fe.
Sin tener el menor aviso o señal, a Carlos – al igual que a todos – le llegó su momento definitivo y todo su poder no le ayudó a escapar de la muerte. Como no tuvo herederos, testamento, socios o afecto alguno, la fortuna del magnate fue a parar en arcas del estado.

Foto de: Laura Recalde
Las noticias de la estatización de la fortuna se fueron desperdigando hasta que llegó al cementerio indio, donde descansaban todos los Canos. La mala nueva y la tierra indígena lograron lo impensado: que Carlos rompiera el panteón para poder volver a respirar y resolver aquello que fue profanando su muerte; Carlos piensa recuperar su Fortuna y todos sus derechos de hombre vivo.
Cuando el ex cadáver sale a la vida pública todos se sorprenden y se niegan a devolverle sus cosas al ex – finado. Por primera vez en su vida (y muerte) Carlos va a estar del lado más alejado del poder ya que toda la jurisprudencia va a estar en su contra.
Pese a sus discrepancias políticas el único aliado que va a tener en su odisea legal va a ser un joven aficionado a las leyes y dedicado totalmente al espiritismo con el cual van a llevar el caso a la Suprema Corte de Justicia.
Finalmente Carlos se va enfrentar a todo un sistema burocrático estatista para poder recuperar todo lo que fue su vida tras la muerte.

Abogado
Todo el jurado es parcial
Fiscal
Objeción, no tiene argumentos
Abogado
Pero claro que los tengo. Cada integrante del jurado está vivo y mi defendido está muerto

miércoles, 31 de agosto de 2011

Sobre Ambrose Bierce y su personajes de literatura bélica

Nobleza obliga, antes de cualquier otra disquisición, quisiera decir que la primera persona a la que oí mencionar al autor que hoy quiero aludir fue el Prof. Armando Miraldi, a quien sin dudas le debo muchas gratas horas de lectura gracias a sus excelentes recomendaciones durante el curso de Historia Contemporánea en LICCOM.

Ambrose Bierce forma parte de una generación de escritores estadounidenses que ejerció como puente entre el terror fantástico de Poe y los horror no menos oscuro inspirado por las realidades de la Gran Guerra y de la Recesión que impulsaron a los literatos de los años veinte y treinta como Fitzgerald o Hemingway.

Dicha aseveración se puede poner a prueba a través de la lectura de sus cuentos alimentados por su propia experiencia en la guerra de Secesión, en la crudeza de las descripciones de los episodios de batalla, el odio de variados orígenes entre los bandos o en la atenta espera previa, en la pobreza de los campamentos, en el desprecio que muestra y los insultos que vocifera el último soldado totalmente embarrado mientras cava pozos para la trinchera y pasa el Gobernador con su comitiva “impecablemente ataviados” (en Una escaramuza...) que se puede rastrear hasta sus sucesores en “Adiós a las armas” o “Por quién doblan las campanas”. Al mismo modo se puede trazar una línea que llega al miedo a la soledad total volviendo al pasado constantemente en busca de consuelo o al temor a nunca reencontrarse con el verdadero amor como en “El Gran Gatsby”.

De la obra de Bierce quisiera destacar lo que es tal vez su obra más conocida y mejor celebrada “Cuentos de soldados y de civiles”, y en particular dos piezas dentro de la colección “Una escaramuza en los puestos de avanzada” y “Parker Addison, filósofo”.

Del primero se logra destacar la estructuración en cuatro partes que desde el principio guía al lector bajo títulos tan promisorios y a su vez descriptivos como “En relación con el deseo de morir”, “Cómo decir lo que debe oírse”, “Combate de un hombre que lucha con el corazón” y “Los grandes honran a los grandes”. La historia podría resumirse como la experiencia de un hombre que desea ser nombrado como oficial del ejército del Norte pero que es originario del Sur y que sigue profesando públicamente cariño por su tierra. No obstante como se considera un hombre racional y en la guerra debe mandar la razón ante todo por eso quiere ir al frente yanqui unionista. Pero dentro de las particularidades que se repiten en ambas historias, los modos despojados de abordar la muerte en el caso del joven capitán como deseo, frente al fracaso matrimonial, volver al frente es volver a la acción, revivir. Posiblemente, no faltan analistas, que así lo expresan, Bierce exhibe estas actitudes en estos cuentos escritos en 1909 porque ya planeaba alejarse de todo en búsqueda de nuevas aventuras bélicas, como lo hizo en 1913 en medio de la revolución Zapatista, a casi diez años de la obtención de su divorcio y los fallecimientos de sus dos hijos; y pese a su cómoda posición económica por su actividad como literato, y sobre todo como periodista de las publicaciones del magnate William R. Hearst en San Francisco, primero y en Washington, más tarde.

La revisión histórica antes apuntada, que a su vez nos presenta sus raíces en la desgracia ineludible, casual, no pocas veces absurda, la fatalidad, sí, siempre ella y su envolvedor encanto en las letras desde siempre y que aparece tras misterios ceñidos en capas, tramas de miedo que como géneros (de tela o en cualquier otro sentido) embeben de magia hechos aparentemente comunes y hasta cotidianos. De allí surge el “temor sobrenatural” que se apodera, por ejemplo del general confederado que interroga al recientemente capturado espía Parker Addison que lo tiene desorientado respecto a sus especificaciones sobre la muerte, las que aquél clasifica al principio como “insensatas” y “fantasiosas”. Entonces ni bien el general lanza la sentencia casi atajándose como si fuera posible contener al destino “No me gustaría morir, no esta noche”, uno como lector se aventura en “Ok a partir de acá algo fuera del plan va suceder, este espía no será ejecutado al amanecer y este general difícilmente vuelva a su comandancia tal como lo preveía, posiblemente entienda por sí mismo todo lo que el sargento espía tenía para contarle sobre la muerte como la última experiencia de la conciencia de la vida o como perdida de la posibilidad de felicidad”. Y es así, el cuento termina con la línea del general “Supongo que esto es la muerte”, memorable ¿no? Allí se acabaron “las sonrisas de ironía” definitivamente y al final la inefable dulzura de la sonrisa del final cuando el general creyó haber decodificado su noche con Adderson.

Eso justamente, el entrecruzamiento de esas tendencias Eso justamente, el entrecruzamiento de esas tendencias de manejo de la anticipación asociada al miedo es lo que lo asocia a este escritor munido de su experiencia en distintas campañas bélicas tanto a Poe que lo antecede, como a Lovecraft como seguidor.

“Una cosecha de muerte”, soldados de ambos bandos caídos en Gettysburg, julio de 1863 (fotografía de Timothy O´Sullivan)

Las oposiciones propias del campo de batalla que se notan más claramente en “Una escaramuza…” relucen en la amplia adjetivación en el que se contraponen las situaciones habituales y los temperamentos de los hombres allí retratados. Con un ejemplo simple al hablar del Gral. Halleck (quien desde la historia de este cuento habría sido asignado en lugar de Buell, quien, vaya casualidad, comandó la división del propio Bierce en Ohio) como “un hombre de experiencia no probada, teórico de carácter indolente e indeciso” frente a la caracterización del capitán Armisted (otrora joven de familia sureña acomodada que se ofrecía a los fuegos de la guerra para evitar a la familia la deshonra del suicidio) en plena batalla: “Penetrando el estruendo, flotando por encima de él como la melodía de un pájaro en lo alto, resonaban las lentas y monótonas órdenes del capitán, sin acento ni énfasis, musicales y tranquilas como un cántico en las noches de cosechas. Familiarizados con aquel sonido tranquilizador en los momentos de eminente peligro, aquellos soldados inexpertos, con menos de un año de entrenamiento, cedían al hechizo y ejecutaban las órdenes con la precisión y compostura de veteranos”. Se nota claramente en este sentido que la capacidad calificadora excede al ordenamiento de delineado de un paisaje a través de epítetos. Las oposiciones propias del campo de batalla que se notan más claramente en “Una escaramuza…” relucen en la amplia adjetivación en el que se contraponen las situaciones habituales y los temperamentos de los hombres allí retratados. Con un ejemplo simple al hablar del Gral. Halleck (quien desde la historia de este cuento habría sido asignado en lugar de Buell, quien, vaya casualidad, comandó la división del propio Bierce en Ohio) como “un hombre de experiencia no probada, teórico de carácter indolente e indeciso” frente a la caracterización del capitán Armisted (otrora joven de familia sureña acomodada que se ofrecía a los fuegos de la guerra para evitar a la familia la deshonra del suicidio) en plena batalla: “Penetrando el estruendo, flotando por encima de él como la melodía de un pájaro en lo alto, resonaban las lentas y monótonas órdenes del capitán, sin acento ni énfasis, musicales y tranquilas como un cántico en las noches de cosechas. Familiarizados con aquel sonido tranquilizador en los momentos de eminente peligro, aquellos soldados inexpertos, con menos de un año de entrenamiento, cedían al hechizo y ejecutaban las órdenes con la precisión y compostura de veteranos”. Se nota claramente en este sentido que la capacidad calificadora excede al ordenamiento de delineado de un paisaje a través de epítetos.

En sus cuentos se puede resumir lo “nauseabundo”, “agonizante”, “estallido” “desorganizado ”y “despojado de gloria” de un contexto tal en expresiones que se repiten una y otra vez así, y de modos sinonímicos junto a lo poético que pueda resultar encontrar descripciones de la duda humanizante sobre el propio ser que se encuentra allí rodeado de otros pares en su situación pero al mismo tiempo infinitamente solo, como en el final de “Una escaramuza…” en la que el gobernador que queda en medio de la batalla apenas con magulladuras pregunta por el joven capitán Armisted que lo salvó, le hacen notar que su cadáver se halla a su lado y el hombre no logra reaccionar, el narrador remata intensamente: “Estaba tan cerca que el gran hombre hubiera podido posar la mano encima. Pero no lo hizo. Posiblemente tuvo miedo de que sangrara”.

El nosotros que usa al hablar de los soldados y del asedio habla a las claras de la angustia del haber estado ahí pero no solamente cargado de descriptivismo gratuito. No solo va a los fondos se mueve en todas las direcciones posibles de las profundidades de un infierno como el de la guerra el que no pocos hombres eligen como único modo de intentar sobrevivir.

Tropas federales a las afueras de Nashville, 16 de diciembre de 1864 (fotografía de George Barnard)

Nada de esto resulta en el mundo de hoy escandaloso, mucho menos en el campo literario,la distancia temporal solo hace que se magnifique cualquier apreciación de esta obra, las guerras se han sucedido una y otra vez con la acumulación de las experiencias de los hombres en las trincheras. Sin ir más lejos, este agosto que termina quedará en la peor historia del ejército estadounidense como pieza del peor año desde que comenzara la invasión a Afganistán hace diez.

Solo me resta subrayar la invitación a la lectura de este autor y resumir mi opinión en que la literatura de Bierce no solo es moderna porque sea amarga como algunos de sus críticos contemporáneos estimaron al apodarle Bitter Bierce.

martes, 30 de agosto de 2011

El día de la final de El juego de la Oca

Jorge Pérez
Corría el año 1994 y la locación era España aunque yo lo veía desde aquí por la magia de la TV. Aunque no puedo decir que lo vi con mis ojos, sí recuerdo que nunca pude ver la final de El juego de la Oca. Para aquellos que son muy jóvenes El juego de la Oca era un programa bus de entretenimientos conducido por un sujeto llamado Emilio Aragón que siempre será recordado por ser un hombre que usaba esmoquin con championes o según él: “Esmoquin con Tenis”. Además de Emilio (que ahora dicen que dirigió una película) la gente tiraba dados virtuales (poco cristalinos y muy sospechosos) y hacían pruebas en las cuales apostaban pesetas para después quedárselas, siempre y cuando ganaran.
Esas pruebas iban variando desde responder unas preguntas bajo la amenaza de que Flequi te cortara el pelo o mantener las pulsaciones bajas frente al baile de una stripper hasta pruebas que eran más tirando a lo hardcore: subir por un palo enjabonado con 6 rottweillers mostrando los dientes, pasar por un túnel con serpientes (según ellos solo dos eran venenosas) o desarmar una bomba boca abajo a 20 metros del piso (abajo había una piscina en defensa de los productores).
A medida del paso de los programas las pruebas iban complicándose para acaparar mayor rating, es así que se llegó al nivel de que el propio Emilio gritara: “Salta que va a explotar”. Ésa era la señal para que el participante se tirase a la piscina y así no morir.
El cocktail entre ansia de rating y bombas siempre llega a un mismo término, el cual se dio en la final. En primer lugar al participante amarillo le explotó algo y se le quemó la cara. Lo más extraño es que el programa siguió grabándose porque los productores televisivos no saben de karmas o de malos vaticinios.
Sí cortaron la grabación cuando a la participante verde le vino un paro cardíaco en el agua y allí marchó; misteriosamente esa participante había caído en la “casilla de la muerte” aunque a diferencia del juego no pudo volver a empezar (a menos que creyera en la reencarnación y eso).
Obviamente el programa nunca fue emitido especialmente porque nunca se pudo terminar de grabar. Estando en Uruguay no supe por qué nunca transmitieron el último episodio, hasta que pude hablar con un ciudadano español ya que en España no pudieron tapar la información pese a que por un contrato que firmaban los participantes no tuvieron problemas legales.
Como nunca pude presenciar el hecho de primera mano creo que seguir dando datos es faltar a la verdad. Lo único que queda es brindarle un homenaje a aquellos que sacrificaron sus vidas yendo de oca en oca.

domingo, 28 de agosto de 2011

Red Hot Chili Peppers: "Dr Johnny Skinz's Disproportionately Rambunctious Polar Express Machine-Head"

De verdad se llama "I'm with you", pero ta.

Hace algunos años, John Frusciante oficializaba su salida de los Red Hot Chili Peppers. Esta es la segunda vez que deja la banda, la primera fue en la cúspide de su carrera, cuando lanzaron el Blood Sugar Sex Magik
Al anunciar su salida, varios pensamos que este sería el fin de una banda que escuchamos y soñamos con verlos desde pequeños. Pero no.

Anthony Kiedis, Chad Smith y Flea decidieron continuar con este monstruo rojo y picante, e incorporaron en sus filas a alguien que estaba detrás del Marshall de Frusciante en la última gira: Josh Klinghoffer.
A mediados del año pasado se metieron en el estudio. Meses después lanzaron como nombre tentativo para el disco: Dr Johnny Skinz's Disproportionately Rambunctious Polar Express Machine-Head. Varios pensamos que dejaron su buena salud de lado, y en el nombre del rock, volvieron a la heroína. Pero no.

Finalmente dieron a conocer la tapa oficial y el nombre del disco: I’m with you. Con ese título, rápidamente imaginé baladas bien pop, romanticonas, nada de funk y una desilusión tremenda. Pero no.

Hace un mes y algo lanzaron su primer single, “The Adventures of Rain Dance Maggie”, un tema bien popero, súper bailable y pegadizo. Con la voz inconfundible de Anthony y la incógnita develada de cómo sonaría la nueva viola.



Anunciaron el lanzamiento del disco para el 30 de agosto (pasado mañana). Pero no.

La semana pasada lanzaron un streaming por iTunes donde se puede escuchar el disco completo, y organizaron fiestas en diversos lugares del mundo para escuchar I’m with you. También anunciaron una función de cine donde se puede ver a la banda tocar el disco completo (obviamente en Uruguay no se va a desarrollar dicho evento). 

Escuché el album, y no me decepcionó. Los primeros temas son muy buenos. El bajo de Flea es la voz cantante en cada canción, y todos van detrás de él. El disco entretiene pero no asombra, y abre puertas para seguir creando. La banda está en el camino que inició con By The Way, solamente que con mucho más pop, mucho “Dance, dance, dance”, y menos pasajes de distorsión rockera. Van a salir de gira con un buen material.

El 18 de setiembre tocan en el Monumental de Nuñez. No cuentes más, esto es lo que falta exactamente: The RHCP Countdown 

Les dejo unos temas de este disco. Vayan despejando todo y consigan una bola de espejos. Esto es para danzar. 





Escuchá el disco acá (Monarchy of Roses está mal subido en ese link, pero el resto parece que está bien)