Buenas tardes, me gustaría tener una discusión. Ese es el nombre del presente artículo, el del video que pasaran a ver en breve y todos deberíamos decir: "buenas tardes, me gustaría tener una discusión" más veces al día. Si todos lo hiciéramos creo que viviríamos en un mundo mejor, porque decir: " buenas tardes, me gustaría tener una discusión" es abrir una puerta hacia la lógica propiamente dicha, la argumentación, la dialéctica intelectual y al pensamiento.
Fuera de la reflexión involuntaria sobre la necesidad del conflicto hay dos citas que me andan rebotando por el cerebro vacío. " La inteligencia es inversamente proporcional a la felicidad" y "hay pocas cosas más graciosas que un pedo" la primera es de Lisa Simpson y la segunda se la escuche a Pedro Saborido y de la conjunción de ambas nace la pregunta. ¿hay humor en la complejidad o el humor es patrimonio de la simpleza?.
No se la respuesta de tal pregunta; pero la sensación es que a medida de que uno conoce el humor, uno se ríe menos. La sensación la extraigo del capítulo de los Simpsons en que Homero se sacó un crayón del cerebro y así aumentó su I.Q. a un número de tres cifras. Lo cual provocó el goce de la literatura, no reírse en las pelis de Julia Roberts y una gran infelicidad.
La nueva pregunta sería: ¿es posible el humor sin crayón en el cerebro? y la respuesta vuelve a ser: no se. Posiblemente haya más humor con crayón pero también es cierto que hay humor en la complejidad.
Pues (y al fin y al cabo) les traigo un video del humor en la complejidad; un humor que reflexiona desde la lógica formal, la paradoja, la abstracción y sin perder risa. A continuación uno de los Monthy Phytons dice: "buenas tardes, me gustaría tener una discusión".