Mostrando entradas con la etiqueta tv. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tv. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de septiembre de 2012

¿Les llega bien el oxígeno?


Todos tenemos una categoría de cosas que no supimos apreciar bien en su momento. A esta categoría nostálgica por excelencia pertenecen esas cosas que, como no estábamos lo suficientemente preparados en su momento, las considerábamos sin sentido. Ahora y gracias al saber que dan los años nos damos cuenta que dejamos pasar muchas cosas buenas sin prestarle atención, diciendo que eran cualquier cosa.
Un caso cabal de esta categoría es el maravilloso y breve programa de TV intitulado "El Fantasma del espacio de costa a costa", un Late Show de dibujos animados emitido desde el planeta fantasma, donde el Fantasma del Espacio -un superhéroe que tuvo su propia tira de TV en los años sesenta- hace extrañas entrevistas a grandes figuras del espectáculo (no son dibujos, son personas). Como todo buen Late Show cuenta con una banda en vivo, en este caso Los Auténticos Way Outs, liderados en teclados por Zorak, una Mantis gigante antiguamente archivillana del Fantasma que como parte de su condena debe colaborar con el programa, aunque mantiene sus deseos de dominar la tierra y mala relación con el Fantasma. Bajo el mismo régimen de conducta y el mismo pasado se halla Moltar, un hombrelava mal dibujado que cínicamente dirige el programa desde sala de controles.
El resultado de todo este menjunje es un programa muy gracioso que mixtura el humor absurdo con el humor decadente, pero sin que el propio programa sea absurdo o decadente. La mezcla ruidosa de los dibujos haciendo tareas de personas, los superpoderosos reducidos a tareas mundanas, los formatos preestablecidos de TV, la convivencia diaria entre enemigos, el reciclaje de viejos arquetipos, el found fottage reduccionista, el desentendimiento generalizado, la megalomanía del Fantasma, la incomodidad de los invitados y muchas otras cosas hacen de éste un programa misterioso y entreveradamente cómico.
Sepan disculparme porque realmente no puedo explicar lo que provoca el Fantasma del espacio de costa a costa, tan solo les puedo dejar unos videos que gracias a los colegas de YouTube ahora podemos ver, y si no les gusta les sugiero que esperen porque el Fantasma -al igual que el tango- nos espera a que vivamos lo suficiente para entenderlos y sentirlos.







miércoles, 19 de octubre de 2011

La colère de Robert Goren

Llega el final de Law and Order Criminal Intent  a las pantallas de Latinoamérica y vuelvo a renovar mi promesa de no engancharme más con series policiaco-detectivescas que creo ya vi o leí por ahí. Todo se repite, vuelvo a caer. Este género para mí es un placer culposo. Debajo de un montón de fotocopias que me quedan por leer escondo a Simenon, pero justo antes de apagar la portátil, ya acostada, el refilón del lomo rojo de un librito con una aventura de Maigret me llena los ojos, es tarde pero no importa, solo un par de páginas, no me va a pasar nada, yo lo dejo cuando quiera…
Maigret, el detective comisario que habita la obra de Simenon apostado en la base del Quai des Orfèvres posiblemente sea un paradigma dentro de los detectives del método de proximidad psicológica, lector y traductor de escenarios de la escena del crimen donde cada tanto despliega el histrionismo que suele reprimir. Claros ejemplos serían cuando se hace pasar por Emile Boulay, la víctima de turno en “La colère de Maigret” para adentrarse en los nuevos negocios y concertar una cita pendiente del occiso que regenteaba  una serie de cabarets en Montmartre. Las subidas y bajadas en el temperamento del comisario nunca dejaban de sorprender a los implicados por más que lo conocieran con anterioridad como los jueces y sus subordinados de la Policia Judicial; y por supuesto para con los potenciales sospechosos no pocas veces la experiencia resultaba un tanto extrema. La empatía para con estos el envolvimiento que emana la discursiva de un sujeto en apariencia demasiado peligrosamente simple, que cuando interroga parece estar pidiéndote ayuda porque hay cosas que no están claras y lamentablemente “él es un veterano que cuando está en su oficina vive tapado de folios listos para pasar a instancia judicial”. Expresiones como: “Esta vez le tocaba a Maigret hacerse el ingenuo” o “Maigret asintió con un gesto de la cabeza. Había tomado un aspecto de niño bueno y parecía dispuesto a las confidencias” operan entre las líneas de diálogo hasta que llegan los “El comisario echó a reir” “Pareció haber un momento de malestar entre los dos hombres. Maigret en ningún momento manifestó la intención de no quedarse allí ”. 
Jean Gabin como Maigret
Simenon se refugia en un verbo como “hipnotizar” para hacer explicar al narrador lo que sentía Maigret por los casos, no podía entender cómo los otros inspectores no se habían dejado hipnotizar por el caso y prestaban más atención en comparar sus cañas de pescar para el presente verano, y así repite el citado verbo en distintos pasajes. El hecho de usarlo de esa manera directamente nos remite a la idea de humanización, de subjetividad reinante una personalidad y sus reacciones lo que  enriquece los esquemas del género y abrió la puerta a cambios en el mismo. Hoy parece que se puede ver eso en muchas versiones unas mejores que otras, menos caricaturizables, etc. pero el escritor belga como digno testigo del corto SXX at large, (1903-1989), con un estilo claro, una escritura impecable, contribuyó, y lo digo sin temor a equivocarme, a fenómenos como los de la novela policial sueca contemporánea,  por ejemplo.
Esta misma foto estaba en uno de mis primeros libros de texto de francés,
primer encuentro cara a cara con el señor.

El hombre en superficie normal que pierde el control, que duda, el alcoholismo siempre latente, el estrés, la distancia rutinaria que se establece apenas como paréntesis de la relación entre el comisario y la Sra. Maigret (sí, así aparece mencionada en casi toda la saga) se combinan con expresiones como “Maigret fue a sentarse en el reborde de la ventana, sin saber muy bien por qué había ido al despacho de Lecoin”, “Recorrió de nuevo la lista con los ojos cerrados para sentir si encontraba algo nuevo”, “Maigret permaneció inmóvil durante dos buenos minutos, con los puños cerrados, y por fin, su rostro fue recobrando poco a poco el color”. Hay lógicas, de las más explicables y de las otras que ni lucen ni actúan como tales, cuando casi al final y el acusado le pregunta: ¿Nunca ha sentido ninguna pasión, Sr. Maigret? y éste “finge no haberle oído, dándole la espalda, decidido a no dejarse conmover” pero que en realidad termina en una gran recaída, sueño agitado, necesidad casi patológica de caminar y caminar… mostrar eso es parte del legado de Simenon para con la novela policial.
Si alguno de ustedes, estimados lectores, siguió alguna vez, algunos episodios de Law and Order C.I. podría perfectamente jugar a buscar las coincidencias de lo leído en párrafos anteriores con una descripción somera del Dtve. Robert Goren, interpretado magníficamente por Vincent D’ Onofrio. Con esto no quiero decir que Goren sea una copia o apenas una versión de Maigret sino por el contrario prefiero analizarlo como una construcción genuina, más bien moderna, original pero a su vez continuadora de una tradición. A través de los años descubrió que uno de los peores y más perversos criminales con los que lidió era su padre biológico, se hizo cargo de pésima madre que sufría trastornos psiquiátricos, trató de encontrar a su hermano que terminara suicidándose una y otra vez, luchó por salvar a su sobrino, un adolescente que casi termina asesinado en una especie de cárcel-instituto psiquiátrico, en el que él se hace encerrar como último recurso con atroces resultados.  
Trató de dejar, sin éxito al menos evidente aún, los miedos a convertirse en el padre que había conocido, quien lo obligaba de niño a acompañarlo a visitar a sus amantes en sus citas, que maltrataba todo a su alrededor  y se alejaba de cualquier compromiso con una mujer entre otras conductas patológicas. Alguno podría decir que el compromiso con Alex Eames (la eterna compañera, mucho más que solo un complementario apoyo) va más allá de todo eso, es decir, la renuncia de ambos a la unidad cuando a ella la nombran capitán y lo primero que le piden en su nueva función es despedirlo, él renuncia primero para que ella pueda avanzar en su carrera y se abrazan casi llorando y para sorpresa de todos ella decide presenta su renuncia pocos minutos después porque la tenía preparada sospechando lo que le pedirían. Eso se podría observar como una de las mayores muestras de mutua fidelidad vistas jamás en este tipo de serie. Lo cierto es que hace unos cinco o seis años NBC y la producción  hicieron una encuesta entre fans para saber qué opinaban de un posible romance entre Goren y Eames, y en oposición a lo que esperaban, alrededor de un 60% dijo que mejor no. Algunas opiniones de foro rezaban que eran uno de los últimos grandes ejemplos en tv de la verdadera amistad entre el hombre y la mujer en caso de que exista. La relación entre el detective y la bella psychokiller Nicole Wallace merece capítulo aparte podría decirse que sacó lo más oscuro del tipo visto de las temporadas en las que estuvo.
La serie ya tenía final, había cambiado de detectives protagonistas dos veces (interpretados en una etapa por Chris Noth y en otra por Jeff Goldblum) en estas temporadas hubo un par de participaciones de D’Onofrio y Katherine Erbe que los fans de la primera hora agendábamos con esperanzas de más.  Se terminó, pero volvió por ocho episodios con el dúo original (temp. corta verano 11 U.S.A) dicen que a pedido de fans dentro del propio emporio Comcast dueño desde 2009 de NBC. El nuevo final, mañana a las 22:00 en AXN.
En fin, la suerte de poder ver nuevos finales antes de que se acabe el mundo. Gracias por las horas de entretenimiento y por mostrarme desde adolescente que los peores criminales andan más cerca de una de lo sanamente esperable… muy bien, por suerte no vivo en NYC, al menos uso esa excusa como consuelo.         

sábado, 1 de octubre de 2011

Breve reflexión contemporánea


FOTO: Ruy Ramírez
Dice el periodista: “También dijiste que la televisión es buena para la cultura. ¿Con esto te referís a los programas únicamente de carácter cultural o pensás que programas como ‘Bailando por un Sueño’ o ‘Intrusos’ poden ser favorables para la cultura?” Entonces el entrevistado, magníficamente, responde: “Yo no digo que sea buena, es parte de la cultura. No se puede pensar en la televisión como un instrumento para generar mejor cultura. Es parte de la misma y es su propio reflejo”.

Este fragmento corresponde al libro Ojo de Pez, publicado en 2009, con variadas entrevistas realizadas por estudiantes de Periodismo de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de la República (UDELAR) a diferentes personalidades uruguayas. Quien responde es Roger Mirza, docente, crítico teatral, investigador y director del Departamento de Teoría y Metodología Literaria de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UDELAR. 

En verdad, para hoy, simplemente quería recordar esa reflexión. Pensemos qué tan distante (o cercano) está lo que vemos de lo que somos. Pensemos en los usos y las gratificaciones que le encontramos a los productos culturales. ¿Son acaso quienes critican a “Bailando por un Sueño” los mismos que consumen los programas culturales de Televisión Nacional del Uruguay? Quizá si somos un poco menos hipócritas podamos aprender mucho más de nosotros, y ahí sí, tal vez nos avergonzaremos, pero tal vez también nos podamos enorgullecer.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

No son pocas y se conocen bastante

Tres nuevas sitcoms para nosotras podrían llegar a las pantallas de cable el próximo verano.

A tí te hablo, tú, chica o chico suficientemente open minded que no reniegas de los girly shows que tus tías o tus abuelas te hicieron mirar, que sabías bien cuál era Brandon y cuál era Dylan en 90210; y que de vez en cuando, al hacer zapping agarrás un episodio de Gossip Girl o una repe de Sex and the City mirás un cachito no sin antes cerciorarte de que estás completamente solo. Vos que creés que Tina Fey es la mejor comediante en pantalla pero solo lo decís cuando estás conmigo y con tu hermana porque ya sabés lo que tus amigotes piensan de eso y no querés quedar como un blandito. Francisco te hablo a vos ahora que me enteré que has leído Mediorama.

En realidad creo que me dirijo a los amantes en general de la comedia estadounidense en tv queriendo enfocarme hoy en tres próximos estrenos de este mes, más bien catalogados como de otoño en las tres grandes cadenas abiertas del país-continente del Norte que son de, que hablan de y que por supuesto están protagonizados por mujeres, en los tres casos jóvenes mujeres, y por raro o esperable (dependiendo del punto de vista) que esto pueda resultar, los tres shows están vinculados entre sí.


La ternura inocentona hipnotiza sonrisas en el primetime

Fox lanza artillería pesada y apuesta con todo al carisma de una celebridad ya conocida en la pantalla grande que además es reconocida por su dulce voz en “She and Him” (una de las bandas de indiepop ineludibles de estas épocas): la adorable Zooey Deschanel que protagoniza New Girl.

La premisa es simple, Jessica Day es una muchacha de unos veintitantos que ha pasado por una muy mala ruptura con un top model que la abandonó, según su parecer, sorpresivamente. Debe mudarse y comenzar de nuevo, lo llamativo es que sus nuevos compañeros de apartamento son tres muchachos que creen sabérselas todas sobre la vida en general y las mujeres en particular, que prácticamente ofician como caricaturización de lo masculino: un bartender, un gigoló y un ex atleta profesional devenido personal trainer. Ellos junto con su amiga Cece una modelo profesional muy sagaz y por demás ácida, de personalidad tipo diva la van a acompañar tratando de sacarla del bajón, pero también aprendiendo de ella, de su inocencia, de su dulzura y hasta de la simpleza de sus preconceptos medio naifs sobre las relaciones humanas, no solo de las de pareja.

La sitcom creada por Elizabeth “Lizzie” Meriwether se autorreconoce como nada del otro mundo desde los primeros minutos, pero su encanto reside en su modo de renovar los temas que aborda, lo mejor y lo peor del romance, los peligros de lo fraternal entre la contención que creemos necesitar y la invasión en la disolución de la individualidad el “somos total de un grupo”. La autora dice que le resulta inconcebible pensar que no se compara la trama de la historia con su vida hasta ahora (treinta años) pero aclara que Jess no es su alterego on-screen. Quién sabe, tal vez el personaje de Natalie Portman en “No strings attached” (también guionada por ella) se acerca más a su verdadero yo. Lo cierto es que lo poco que se sabe de ella es que forma parte de “The Fempire” el grupo autodenominado de amigas-guionistas-cogeneracionales que también integran, entre otras, Diablo Cody (ganadora del Oscar por “Juno”) y Lorreine Scafaria, guionista de “Nick and Norah’s infinite playlist” protagonizada por la misma actriz de la próxima comedia televisiva a mencionar.


El lado B de la power attitud chic de la chica newyorkina

Kat Dennings otrora Norah en su protagónico más importante hasta ahora (y chica de reparto de comedias populares como “Virgen a los cuarenta” o “The Bunny House” u otros films entretenidos pero con toques más dramáticos, o más o menos respetables como “Charlie Bartlett” y “Defendoor”) es Max Black una chica de clase baja, super vivaz, con dos trabajos y que de alguna manera representa la voz de la calle frente a Caroline Channing (Beth Behrs) que es a primera vista una malcriada de la zona rica de la ciudad que por una mala racha (que se promete explicar más adelante) toma un empleo como moza del mismo café en el que Max trabaja.

Two broke girls trata de cómo se unen por pura conveniencia y espíritu emprendedor, en principio, porque piensan que lo único que tienen en común son las ganas de dejar de ser mozas para convertirse en dueñas de un nuevo café en la ciudad que nunca duerme gracias al talento de Max para la pastelería –en particular para las cupcakes- y de Caroline para las relaciones públicas. Obviamente que parten de cero dólar por lo que cada propina vale oro y para ahorrar lo más rápido posible deben soportarse viviendo juntas detrás del Williamsburg Diner (donde trabajan) para darse cuenta que Max puede ser tan sofisticada como Caroline y que ésta puede ser tan laboriosa e inteligente como su lúcida nueva colega. El resto del reparto se centra en tres caballeros que trabajan en el restó: el cocinero inmigrante ruso con pretensiones de Casanova llamado Oleg, el veterano cajero afroamericano del Bronx, Earl y el nuevo (al principio tímido) joven de ascendencia asiática Han-Lee. ¿Cliché? Ya se ríen de eso en el primer capítulo, alusión a clip de Michael Jackson y otras cuestiones del cantante incluidas.

La nueva comedia de CBS va a ir después de “How I met your mother” los lunes, históricamente día de comedia de gente joven, amiga y si es de la gran manzana, mejor.

El “creador” de esta nueva criatura, Michael Patrick King, el gurú de cuanta pelotuda que te cita a Carrie Bradshaw o Samantha Jones como si se tratara de un apóstol; o mejor dicho el sr. detrás de “Sex and the City”. El giro… mmm…porque hoy en tiempo de crisis el boho-chic de Brooklyn es lo in, la gente quiere llegar a la cima cada vez más joven y los nuevos buenos negocios no tienen por qué ser tan pretenciosos, es decir, las chicas sueñan con una casi panadería y no matarse mutuamente en el intento.No quieren dominar la ciudad como las sras. antes mencionadas o las de la posterior “Lipstick jungle”.

Para esta nueva empresa la producción se nutrió de la frescura de una joven comediante del stand-up que tiene en su haber un par de libros, que fue presentadora de MTV, que antes de eso fue modelo, estudiante de comunicación y enfant terrible de los antros café concerts de toda la costa este; pero sobre todo va a ser la cabeza: productora, guionista y protagonista de la última sitcom de la que quiero hablarles hoy.


Cuando llegás a tener un show con tu nombre a los 29 es porque ya estás recontrasalado, o simplemente Whitney.

NBC pone en pantalla un programa sobre las ganas de mantener viva la esperanza de seguir juntos por parte de una joven pareja quienes viven juntos pero que han descartado la posibilidad de casarse tras observar cómo eso perjudicó las relaciones a su alrededor a través de los años. Puede ser un drama o una comedia, más o menos cercanos a los estereotipos, pero cuando te dicen que la protagonista va a ser Whitney Cummings y tenés idea de lo que ha hecho previamente, te aprontás para 22 minutos por semana de humor políticamente incorrecto que arrolla cualquier cosa que se le pone por delante, y si tiene que ver con el sexo, la amistad y los deber ser del estadounidense promedio, pocas cosas pueden resultar más hilarantes. Sin olvidar referencias a estilos que ya se ven como clásicos, en su espacio ella colgó como ejemplos de comedia increíbles un par de escenas de “Mad about you” (de pie, sres. si hablamos de comedias de pareja) y hasta una de “The Bill Cosby show” donde el célebre matrimonio Huxtable mantiene un duelo verbal maravilloso.

Años antes esta comediante de Pennsylvania ya paseo su ingenio por "Tonight show", "Last call", los especiales de Comedy Central y el programa de Chelsea Handler como comediante en el formato duro y clásico de rutina o de opinóloga-panelista como en el último caso.

Aquí, en Whitney, en el refugio de la ficción de un universo creado a su antojo, dispara sin piedad.

En la cartelería publicitaria ya se pueden leer frases como “Siempre un trofeo, nunca una esposa” o “Silencio, ¿castigo o recompensa?” junto a fotos con su co-protagonista Chris D' Elia, (también comediante presentador de Comedy Central y ex colaborador del late night show de George López) quien hará las veces de su pareja Alex.


Quiero aclarar que los videos de los pilotos que vi, posibles primeros capítulos andan por la red en sitios de descarga no-legal. Las tres series debutan en setiembre así que por los sitios de los canales respectivos pueden encontrarlos antes de que lleguen por cable a Latinoamérica.

No temas, querido lector, al entretenimiento televisivo por más que te suene demasiado low-mid-cult siglo XX. Nooo, hablando más seriamente, les recomiendo el trabajo de esta gente y aprender mucho hasta de lo que nos parezca malo para aprender a mirar y aprender a reclamar mejor lo que queremos ver. No creo que la solución sea que dejemos que la caja boba se siga atontando y solo la abandonemos sin más. Mirar ya es empezar.

sábado, 27 de agosto de 2011

Recuerdo cuando que en la TV hubo programas de humor


Por la radio dicen que estamos viviendo el mes de la nostalgia; así que debe ser cierto y por lo tanto uno está obligado a recordar cosas intrascendentes que tan solo por el hecho mismo de recordarlas parecen cobrar una mayor relevancia. Capaz que el artículo nostalgioso debería haber venido antes del 24 de agosto; pero en mi defensa puedo decir que el hecho de no haber recordado la fecha a tiempo es una especie de homenaje o crítica a tal temporada nostalgiera.

Antes de adentrarme en el análisis quisiera plantear lo problemático de los recuerdos, especialmente cuando la mente de uno linda con la estupidez. Tan solo pensemos que bajo el nombre de recuerdo se clasifican cosas como:  el suceso del pasado (recuerdo haber empezado a escribir este artículo), detalles intrascendentes que tan solo por recordarlos cobran cierta importancia mística, (recuerdo que en el álbum de Italia 90 la única figurita que me faltaba era la del Pepe Herrera), aquellas cosas que no recordamos pero que sí recordamos haber recordado esas cosas (recuerdo que una vez me preguntaron cual era mi primer recuerdo yo dije una vez que no me dejaban comer frutillas en el jardín) también está el recuerdo de cosas que nunca vivimos pero de tanto escucharlas ya la tomamos como nuestras (recuerdo al Pepe Veneno haciendo el couplé de la computadora) e incluso hay recuerdos de cosas que no pasaron pero por un problema de burocracia mental se han traspapelado (recuerdo la carrera que hicieron Superman y Jesús para recaudar fondos).

Frente a tal madeja mental empiezo a ponerme nostálgico y en este caso la nostalgia viene por lo televisivo ya que la televisión tiene una cualidad caduca perfecta para el memorioso de turno. Si los Beatles son eternos debido a que permanecen, la serie Detective de señoras tuvo la expectativa de vida de una mariposa fumadora.
Cuando uno se pone a recordar medios está la tentación de ponerse apocalíptico y empezar a gritar que se han perdido los valores porque antes todo era mejor. Creo que lo único que se puede decir es que antes era distinto y que es imposible ver la televisión como uno la miraba antes; por lo tanto la intención es recordar tan solo por la coerción social que me obliga a la nostalgia.

Obviamente voy a ponerme caprichoso y tendencioso para seleccionar 4 expresiones humorísticas extremadamente simples y no por ello menos eficaces. Porque yo considero que antes había programas de humor propiamente dicho y que tenían su éxito a través la simpleza que rozaba lo dionisíaco por no decir la barbarie.

1)  Lamentable  y sorpresivamente no va a estar acompañado de video debido a que no se halla en youtube. Pero creo que la mención al mago que interpretaba Cacho De la Cruz en el show del mediodía sin el video es igualmente importante. Para los que recuerdan Cacho fracasaba haciendo trucos mientras tarareaba. Así dicho no parece gracioso pero los que lo vieron recordarán su éxito en tan simple proeza.

2)  Subiendo un poco el tono pero en lo familiar encontramos al señor Berugo Carámbula (el primo de Marcos) interpretando al payador Gabino creo que en telecataplum. El formato es el de filling the blanks a través de la métrica y la rima y si tuviera que explicar este formato lo haría justamente con éste payador. No es un grado cero del humor pero pega en el palo, entendiendo por qué es gracioso esto se entiende mucho del humor.

 
3)     Ya cruzando la orilla y elevando bastante el tono nos encontramos con Álvarez y Borges. De seguro alguno los vio en el millar de repeticiones que tuvo No toca botón en la medianoche del canal 12. Lo más interesante de la sala de espera y posiblemente más gracioso es la desprolijidad de la cuestión. Es solo un tipo rápido y gracioso que dice lo que se le cruza por la mente con otro que lo quiere guiar, otros dos que se ríen en escena y un decorado bastante berreta. Por más que los chistes planificados - como el del crucigrama - son buenos; lo que realmente nos atrae es eso inesperado provocado por la falta de respeto y estándares.


 4) Terminando y subiendo el tono en cantidades exponenciales encontramos  a un personaje que perduró pero que tuvo su génesis en un programa de cable sumamente descontrolado llamado Orsai de medianoche; por si no se dieron cuenta me refiero al Gato de Verdaguer. La premisa es muy simple: Pettinato agarra una marioneta de gato y cuenta los chistes más groseros, homófobos, racistas, machistas y políticamente incorrectos posibles. Admito que uno se siente medio mal al reírse de esto pero es esa mezcla de falta de censura, barbarie y prohibición de reírse de tales temas lo que hace gracioso al gato.

 

martes, 7 de junio de 2011

Transmitido simultáneamente en el futuro

Así profesaba una de las presentaciones de Futurama y ahora (en el futuro de aquella época) volvieron las transmisiones del programa, aunque no sé si es en simultáneo con el pasado o con el futuro.

Futurama nacía como el único proyecto de Matt Groening postsimpsons, y se aprovechaba de la fiebre apocalíptica traída por el cambio de milenio para juguetear con todos los clichés de las ficciones científicas. El programa pudo sobrellevar ser lo nuevo del creador de Los Simpsons, especialmente por toda la mitología que cargaba, por la recuperación del factor dramático de Los Simpsons y por la destrucción del statu quo tan habitual de las sitcoms.

Luego de cuatro temporadas, a alguien se le ocurrió que la serie debía cortarse. Es así como se olvidó la visión del pasado sobre el futuro.

Cuando todo estaba empezando a olvidarse, se tomó una particular decisión de mercado. Se resolvió hacer cuatro filmes para televisión a modo de epitafio. Como eran para la TV, se pusieron las cosas claras: los productores son imbéciles, no interesa ser correcto, no importa quién mire, no hay que captar nuevo público y las películas de Futurama son para la gente que veía Futurama. A partir de eso pudieron avanzar más en las tramas, reexplotar la mitología de las ficciones científicas, y aprovechar la misma mitología creada por la misma serie. O sea, todas esas cosas que la película de Los Simpsons postergó para hacer una película amable con los espectadores ajenos a Los Simpsons.

La poco habitual decisión de centrarse en menos público logró cuatro excepcionales filmes, los cuales consiguieron que se decidiera que la serie volviera al aire en el primer mundo. Aquí se empezaron a transmitir los filmes fragmentados como episodios, con la promesa de emitir la nueva temporada de 2010.

Finalmente, volvió Futurama para hacernos saber que a los productores se los puede convertir en talco para las partes privadas.