miércoles, 25 de julio de 2012
¡¡¡Viene Garbage!!!
El otro día estaba mirando el Facebook de Gargabe y miraba las fotos de los locos tocando en Rusia. Yo sé que en Rusia hay mucha gente, pero copados de Gargabe, no pensé que fueran tantos. Posta. Miren.
A lo mejor el amigo Danilo Astori pensó que si en Rusia es un éxito, seguramente acá también. La cuestión es que los trae. Lo anunció en su Twitter. Las emociones desbordan. Empezamos a hacer la cuenta regresiva. No sabemos cómo hacer para aguantar todo ese tiempo. Pero ya aguantamos más, como toda una vida para escuchar ese sonido tan pro y real.
Cuando salgan las entradas, algunos dirán "ahhhhh, parááá", seguramente sean los que no les gusta tanto la banda, o la música.
Gozaremos.
martes, 24 de julio de 2012
JCVD es por Jean Claude Van Damme
Aquellos niños que presenciaron los
comienzos de los 90's y la resaca de los 80's bien conocieron el auge de los
héroes de acción y de ese género intitulado pelis de los martes de noche en el
canal 4. Si uno perteneció a esa generación, uno supo reverenciar y respetar a
actores de la clase de: Stallone, Schwarzenegger, Seagal, Chuck Norris, Van
Damme, Lundgren, a los hijos de Bruce Lee, Don "the dragon" Wilson, el que hacía de Cody en "Step
by Step", o el Karateca en Brigada
Cola.
Pero el tiempo ha pasado, y con el tiempo
ese cine pasó de moda. Ahora los martes de noche en el canal 4 dan otra cosa y
muchos de éstos sujetos desparecieron (o fueron gobernadores) y quedaron en un
estrato aún más abajo que el del cine.
Es a partir de esta melancolía cinematográfica
de los ídolos de patadas caídos que se ha conformado un estado de
descomposición que hace fértil cualquier terreno del cine, pueden preguntarle a
Tarantino sino me creen que la descomposición sirve para cosas nuevas. A
propósito de esta coyuntura vengo a recomendar al filme JCVD que viene a reflexionar
sobre este sedimento cinematográfico de pelis ya extintas, y sobre la imagen
del propio Jean Claude Van Damme.
Imagínense a Jean Claude Van Damme de 50
años, arrugado y viejo interpretando a Jean Claude Van Damme con los problemas
de una estrella decadente que quiere vivir en paz. Imagínense que de repente
Jean Claude Van Damme es un buen actor que da un monólogo a cámara y te eriza
la piel; pero más aún, imagínense que es un buen tipo, al que quieren que le
vaya bien en su vida y al que quieren darle un abrazo, porque de una manera u
otra se sienten en deuda con él. Piensen en estas preguntas: ¿Qué es de la vida
de Van Damme?, ¿Cómo ven a Van Damme en Bélgica? Porque sabemos que es belga,
pero no sabemos mucho más ¿Por qué los amigos de su hija se ríen cuando él está
en la TV? ¿Por qué hace las películas
que hace? ¿Qué opina su madre de él? ¿Por qué lo consideran un mal ejemplo?... y especialmente ¿qué hace Van Damme secuestrando
un banco?
Voy a parafrasear a un tal Jordi Costa de
El País de España cuando afirma que: "es
posible que todo sea una elaboradísima broma pero la conmoción es verdadera".
Es cierto, el filme tiene algo de falso, algo no del todo honesto, pero a
partir de eso logra una empatía verdadera y uno termina respetando y hasta
queriendo a Jean Claude Van Damme mucho más que antes de ver el filme.
Sin mayores consideraciones o defensas
cinematográficas (las cuales sí se pueden hacer), recomiendo ver JCVD porque
acercarse a la mirada del ex icono karateca, ayuda a acercarse a un cine de
reciclaje del que sacude los paradigmas del cine; porque -y aunque no los
crean- Van Damme es un buen actor y además tiene pinta de buen tipo.
viernes, 22 de junio de 2012
Writing around (fugly words)
Me pregunto si el amor por las palabras no será solamente el
amor por las palabras bellas. Y no hablo de palabras “bellas” como
representantes de objetos bellos (aunque esté convencida de que la palabra
puede embellecer al objeto), sino como palabras lindas en sí, ese compendio de
musicalidad-sonoridad-unicidad-multiplicidad que las hace placenteras solo al
leerlas/oírlas. Por ejemplo, todos esos sustantivos que cité para definir los atributos de las palabras bellas.
![]() |
| Quentin Massys, La Duquesa Fea |
¿Puedo amar también a las palabras aunque sean palabras
feas? ¿Cómo la Bella amaba a la Bestia (aunque después tuviera que devenir en
un ser bello como ella para que finalmente el amor se consumase)? Y en
realidad, gran parte de mi trabajo (redactar-corregir-publicar) consiste en
lidiar con palabras feas. ¿Y saben qué? Mi trabajo es placer para mí, porque
trabajo con las palabras.
Es fácil pensar en palabras feas asociadas a significados
feos. La palabra “cacofónico” es el primer ejemplo. “Lo que suena feo”, sería
etimológicamente. Y por supuesto, para eso tiene que recurrir a imágenes
escatológicas. “Escatología”, otra palabra bastante desagradable, que al usarse
casi como eufemismo (más que como tecnicismo) solo redunda en las imágenes
orgánicas que nos vienen a la mente. En cambio la palabra “orina”, si se piensa
como un nombre propio femenino (similar a “Irina”, “Alina” –perdonen la obsesión
por los nombres rusos-, “Oriana”) hasta puede resultar bonita. Otra vez, nadie
le pondría Orina a su hija, malditos significados que nos roban la magia
seductora del significante.
Vulva. Escroto. Glande. Quizás las palabras genitales
(aunque “genital” es una palabra que me agrada) tocan algo tan íntimo que
ruboriza, viola, acalla. El estúpido pudor que provoca decirlas solo por lo
mucho que se nos ha vedado hablar de nuestro sexo. Es la cultura de la clausura
la que afea la fonética prohibida de las palabras.
También con la anatomía se vinculan otras palabras que hasta
causan espanto. Flemón. Flema. Pústula. Son palabras que llaman al asco porque se supone que debemos tenerles
asco, como se supone que nos debemos bañar todos los días y que debemos gozar
la pulcritud. Debo admitir la fealdad de
estas palabras bacteriales aunque mis ojos admiren la estética del pus.
Hoy discutía sobre el significado (o no) de los nombres propios. Los nombres propios que, por definición, no tienen significado; son meros índices. Era la única en la discusión que defendía la postura asignificante. Yo lucho por que las palabras recobren su pureza sonora desprendidas de lo que “quieren” decir. Pero ellas insisten, el mundo insiste en que el sonido y el sentido sean piel y carne. Las palabras lindas embellecen a las cosas, las cosas feas afean a las palabras. Aunque, como dicen, no hay fealdad si no “belleza rara”. Y es la rareza, la extrañeza, la ruptura lo que identifica al lenguaje poético. El origen de la palabra "monstruo" (el epítome de lo feo, la fealdad concentrando todo lo inmoral) está ligado a "mostrar". Lo terrible también nos revela el mundo.
Como muestra, uno de mis poemas preferidos, una especie de
bellísima oda a la fealdad en la pluma de Neruda. Tanta fealdad, tanto extrañamiento, que el título tuvo que ponerlo en otro idioma.
Walking Around
Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
Navegando en un agua de origen y ceniza.
El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.
Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.
Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío
No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tapias mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.
No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
ateridos, muriéndome de pena.
Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.
Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.
Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.
Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.
Pablo Neruda, Residencia en la Tierra, 1935
¿Cuáles son las palabras que te punzan con su anti-belleza?
miércoles, 16 de mayo de 2012
RIP MCA
El pasado 4 de mayo falleció Adam Nathaniel Yauch - mayormente conocido
como MCA-, integrante de los pioneros Beastie Boys, por lo tanto -y en mi
humilde opinión- hemos perdido un tercio de lo mejor que ha producido (y seguramente
producirá) el hip hop. Posiblemente sea un género que no entiendo mucho, lo
cual me hace preferir a un bajista judío devenido en tibetano, de la clase
alta, con estudios universitarios y canoso, por encima el "lumpenaje" (palabra utilizada en términos marxistas) con
cadenas de oro que se convierten en mueca del gangsta rap.
Como mi intención no es hacer un debate musical paso a hacer una
retrospectiva en la cual se ubicó tal muerte. Allá por el 2007 murió Bergman,
apenas un par de días después murió Antonioni; sin lugar a dudas parte del cine
murió con ellos en esos pocos días. En el 2010 murió el Sabalero, no mucho
antes había muerto el Canario Luna, se había ido parte de un generación del
canto popular que no tendrá recambio. La muerte de MCA no es muy distintas a éstas,
los Beastie Boys no tienen herederos o similares, ya no podremos decir: "no me gusta el hip hop, salvo los Beastie
Boys". La sensación es que no hay nada ni nadie que venga a seguir la
posta, hemos perdido parte del arte y peor aún, no hay mucho en el horizonte.
Como persona que ha estudiado ciencias de la comunicación tengo una
fascinación con la termodinámica, la cual Dolina en su último proyecto
televisivo supo explicarla así: "primer
principio de la termodinámica: no se pude ganar. Segundo principio de la
termodinámica: no se puede empatar. Tercer principio de la termodinámica: no se
puede abandonar el juego".
Todas las pérdidas que he nombrado (en las cuales puedo sumar a Ronnie
James Dio y Claude Lévi-Strauss) se pueden inscribir en esta vida termodinámica
en la cual solo se pierde y en la que sabemos que a medida que pasa el tiempo
vamos teniendo cada vez menos; porque es poco posible que en el hip hop venga
alguien pueda aportar más que los Beastie Boys.
Con una sincera y pesimista congoja les dejo este homenaje que hace
Coldpaly a MCA. Sé que: "(you gotta)
fight for your right (to party)" debe ser la canción menos adecuada del
mundo para convertir en balada de piano; pero creo que en su rareza plasma la
sensación que me invade de manera muy acertada.
lunes, 14 de mayo de 2012
POL
Mediorama no dijo nada del show de Paul McCartney en Montevideo. Capaz que un poco influenciado por el Colorado de Omar Gutierrez:
Nah, la posta es que Mediorama esperó a que pasara la tormenta de que todos estaban hablando al mismo tiempo. Como en una reunión, donde todos hablan y nadie se escucha ni ahí. Mediorama esperó el momento indicado para meter la cuchara, capaz que unos dicen "ya fue, bo", pero igual, por lo menos se hace oír.
De verdad, muy linda la intro y todo, pero hoy Mediorama no tiene nada para decir. Solo quiere recordar... "estuvo bueno, ¿eh? Pro."
El verdadero motivo de este post es para los que quieran atesorar más que el recuerdo de las emociones vividas. Les dejamos una de las mejores horas de su vida ¡en forma de video!
A GOZAL.
domingo, 13 de mayo de 2012
Algo respectivo a la vuelta y la vuelta respectiva a algo
Aunque el romanticismo nos empuje a lo contrario, hay que
admitir que es demasiado sencillo volver adivinando el parpadeo que a lo lejos
va marcando nuestro retorno. No implica mucha decisión volver cuando sabemos - sin
necesidad de bajarnos del barco - que hasta los faroles se preparan para
nuestra llegada y que las estrellas nos miran. El verdadero riesgo de la vuelta
no tiene que ver con la nostalgia, melancolía, rencores, venganzas o fantasmas
del pasado, no atemoriza lo que fue. Cuando abrimos la puerta, apoyamos nuestra
valija en la entrada y resoplando proclamamos: "volví"; lo que
realmente hace temblar es que con ingenua y dolorosa indiferencia se nos
pregunte: "¿te habías ido?".
El
coraje de la vuelta reside en aventurarse a cabalgar sin perros que te ladren para
hacer presente nuestra presencia; y sin perros que -no te ladren- en señal de
aprobación. Cabalgando frente a perros con una posible y respetable
indiferencia, Mediorama no cabalga en pos de gigantes, molinos, ladridos, ni
siquiera en pos de encontrarnos con nosotros mismos; Mediorama
convencida vuelve en post de algo.
martes, 1 de mayo de 2012
Union Strike Song
Los primero de mayo no son cosa sencilla, hablar
de ellos es delicado; más para aquellos que hemos coqueteado con Marx, y en
éste caso no hablo de Groucho, Harpo, Chico o Zeppo. En el mundo, y
particularmente en Uruguay, tenemos toda una mitología obrera que va desde los mártires
de Chicago, a Norma Rae, a Pepe D'Elia, o incluso los Diablos Verdes hasta los
millones de anónimos que de una manera visible e invisible conforman un pequeño
núcleo de "héroes" de la modernidad tardía.
De vez en cuando, es reconfortante saber
que existe, puede existir o existió un poder heroico que se para en un banquito
para lograr que se detengan las maquinas y con ellas se calle el poder.
Realmente es importante tener un día para recordar que más que un Superman,
necesitamos un Espartaco para que él se
pare y sus muchos con y como él.
Para ilustrar tal acontecimiento y
sensación, he estado pensado en esa mujer que posiblemente más he citado en lo que
respecta a la vida, estuve pensando en Lisa Simpson que pese a tener ocho años
y tener un amarillento poco saludable tiene un claridad mental que le hace
entender tan bien al mundo. Sé que los Simpsons son la solidificación del
pensamiento demócrata (feo) y que se
emite por el canal bastión de los republicanos (más feo aún) pero a veces sintetizan tan bien las cosas.
Si recuerdan en el episodio "La última salida a Springfield",
Homero se convierte en líder gremial de la fábrica que entra en huelga porque
le quitaron el plan dental. Lisa aparece en la oscuridad, acompañada por los obreros y con su voz afectada
por los frenos decide cantarle al señor Burns (que suya será planta pero que de
ellos es el poder). El Maléfico Burns termina doblegándose al darse cuenta que
los obreros pueden cantar sin televisores, sin batidoras y sin secadoras.
Para el primero de mayo recuerdo está
cancioncita que pudo someter a Burns, pero no en la versión de Lisa;
sino que traigo 10 versiones que respectivamente son de: Un chiquilina de
rosado, un rubiecito con guitarra y
harmónica, uno de peinado emo,
una chica hippie de guitarra rara, uno que parece un púber metalero nórdico, un
francés que toca el piano, un gordo con la bandera del che, un barbudo alemán,
un flaco con un micrófono raro y un pelado con la camiseta del “Master of Puppets”.
Mi sugerencia, pese a que no se entienda y
suene todo feo, es reproducir todas al mismo tiempo y así crear una versión
pequeñoburguesa y digital (por ende media inútil) de octubre, pero en mayo.
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