domingo, 13 de mayo de 2012

Algo respectivo a la vuelta y la vuelta respectiva a algo



             Aunque el romanticismo nos empuje a lo contrario, hay que admitir que es demasiado sencillo volver adivinando el parpadeo que a lo lejos va marcando nuestro retorno. No implica mucha decisión volver cuando sabemos - sin necesidad de bajarnos del barco - que hasta los faroles se preparan para nuestra llegada y que las estrellas nos miran. El verdadero riesgo de la vuelta no tiene que ver con la nostalgia, melancolía, rencores, venganzas o fantasmas del pasado, no atemoriza lo que fue. Cuando abrimos la puerta, apoyamos nuestra valija en la entrada y resoplando proclamamos: "volví"; lo que realmente hace temblar es que con ingenua y dolorosa indiferencia se nos pregunte: "¿te habías ido?".
            El coraje de la vuelta reside en aventurarse a cabalgar sin perros que te ladren para hacer presente nuestra presencia; y sin perros que -no te ladren- en señal de aprobación. Cabalgando frente a perros con una posible y respetable indiferencia, Mediorama no cabalga en pos de gigantes, molinos, ladridos, ni siquiera en pos de encontrarnos con nosotros mismos; Mediorama convencida vuelve en post de algo.

martes, 1 de mayo de 2012

Union Strike Song


Los primero de mayo no son cosa sencilla, hablar de ellos es delicado; más para aquellos que hemos coqueteado con Marx, y en éste caso no hablo de Groucho, Harpo, Chico o Zeppo. En el mundo, y particularmente en Uruguay, tenemos toda una mitología obrera que va desde los mártires de Chicago, a Norma Rae, a Pepe D'Elia, o incluso los Diablos Verdes hasta los millones de anónimos que de una manera visible e invisible conforman un pequeño núcleo de "héroes" de la modernidad tardía.
De vez en cuando, es reconfortante saber que existe, puede existir o existió un poder heroico que se para en un banquito para lograr que se detengan las maquinas y con ellas se calle el poder. Realmente es importante tener un día para recordar que más que un Superman, necesitamos un Espartaco para que él se pare y sus muchos con y como él.
Para ilustrar tal acontecimiento y sensación, he estado pensado en esa mujer que posiblemente más he citado en lo que respecta a la vida, estuve pensando en Lisa Simpson que pese a tener ocho años y tener un amarillento poco saludable tiene un claridad mental que le hace entender tan bien al mundo. Sé que los Simpsons son la solidificación del pensamiento demócrata (feo) y que se emite por el canal bastión de los republicanos (más feo aún) pero a veces sintetizan tan bien las cosas.
Si recuerdan en el episodio "La última salida a Springfield", Homero se convierte en líder gremial de la fábrica que entra en huelga porque le quitaron el plan dental. Lisa aparece en la oscuridad, acompañada por los obreros y con su voz afectada por los frenos decide cantarle al señor Burns (que suya será planta pero que de ellos es el poder). El Maléfico Burns termina doblegándose al darse cuenta que los obreros pueden cantar sin televisores, sin batidoras y sin secadoras.
Para el primero de mayo recuerdo está cancioncita que pudo someter a Burns, pero no en la versión de Lisa; sino que traigo 10 versiones que respectivamente son de: Un chiquilina de rosado, un rubiecito con guitarra y  harmónica,  uno de peinado emo, una chica hippie de guitarra rara, uno que parece un púber metalero nórdico, un francés que toca el piano, un gordo con la bandera del che, un barbudo alemán, un flaco con un micrófono raro y un pelado con la camiseta del “Master of Puppets”.
Mi sugerencia, pese a que no se entienda y suene todo feo, es reproducir todas al mismo tiempo y así crear una versión pequeñoburguesa y digital (por ende media inútil) de octubre, pero en mayo.




sábado, 14 de abril de 2012

Yo no voy a ver a Paul McCartney y ustedes tampoco

Nunca sabré qué motivo los trajo hasta acá pero primero debo aclarar: este post no es para "refutadores de leyendas", dicho sea de paso tampoco lo es esta columna (Chino de Marte), justamente todo lo contrario. Es decir, si este título los trajo porque son desacreditadores de The Beatles o de alguno de sus músicos y quieren leer a alguien despotricando en esa dirección, van a salir perdiendo. Es cierto que este domingo 15 de abril yo no voy a estar coreando Yesterday con cara de circunstancia en el Centenario pero no es que crea que todos los posibles lectores de esto tampoco asistan a esta especie de misa del cholulismo pop (y agitadora del espíritu nacionalista ya que "el Pol" se saltó Argentina en su gira, gracias a Antel, ¡tomá porteño amargo!). Tampoco estoy diciendo que probablemente ustedes sean de los Juan Pueblo que compraron con sudor y lágrimas la entrada "barata" de $900 pei y que por eso, va a ser lo mismo si se sube Gerarado Nieto porque van a estar tan lejos que no lo van a distinguir ni aunque estuviera "etiquetado". La idea de este post es otra. Hoy en Chino de Marte encaramos una de las leyendas urbanas más jugosas de todos los tiempos. Esta leyenda conocida en el mundillo como "Paul is dead", sí gente, Paul McCartney estaría muerto.

Fixing a Hole: Lo básico

La idea central es sencilla: El 9 de noviembre de 1966 Paul se fue del estudio mientras grababan Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, tuvo un accidente en su auto y murió. El MI5 (servicio de inteligencia británico) para evitar una ola de suicidios entre sus fans tramó un plan para sustituirlo. El sustituto sería un policía canadiense ganador de un concurso de imitadores de Paul Mc Cartney, William Campbell. Los otros tres beatles, sintiéndose culpables de engañar a sus fans, dejan pistas de la conspiración escondidas en las caratulas y las canciones de los siguientes discos; finalmente la banda al no soportar más la mentira se disuelve. Hasta acá bien, nos podemos reír, podemos intrigarnos, creer o no, pero sin duda, hemos de sacarnos el sombrero ante tamaño chusmerío. Más abajo dejo los links que considero más importantes con información sobre esta teoría, pero la idea hoy es otra.

Yesterday: una historia con la historia.

Hace un par de pares de años, cuando recién me iniciaba en el mundo de las teorías conspirativas, conversando sobre los reptiloides con un colega de Mediorama (antes de que Mediorama si quiera fuera imaginada) el Kolo, él simplemente me dijo:

-¿Sabés la de que Paul Mc Cartney está muerto?

Eso fue suficiente para que pasara días viendo videos, escuchando canciones y mirando tapas de discos. No les puedo explicar la sensación que sentí en esos momentos, se trataba de The Beatles, eso que ya era más que una banda para mí, algo que aprendí a querer antes de poder recordarlo, gracias a mis viejos y hermanos. Y no solo eso, era un secreto tan oscuro como jugoso; una muerte, una sustitución, un engaño a escala mundial, un rompecabezas oculto durante años en frente a nuestros ojos y oídos, es decir: ¡dejate que Código da Vinci valor! 

Revolution 9: una avalancha de códigos, pistas y acertijos

La idea es que si les interesa se interesen, pero no los quiero dejar con las manos vacías, les voy a dar una selección de los que son para mí los más importantes “cosos” (yo creo que entran en la categoría de memes) sobre el asunto:

Turn me on, dead man” - Revolution 9 termina con un loop de la frase “Number nine”, al escucharse en sentido inverso la frase que se escucha es “Turn me on, dead man" (“Enciéndeme, hombre muerto”). Este meme es importante porque fue el primero en surgir allá por 1969 cuando un tipo llamó a una radio para decir que había escuchado ese rumor y que esto lo probaba.

La portada de Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band – Mi favorito en cuanto a contenidos e impacto. Abajo uno de los link es de un video dedicado enteramente a esta portada. Lo especial de esta imagen, es sin dudas la pista del bombo, para verla hay que poner sobre la mitad del bombo un espejo de manera horizontal inclinado 45 grados. Lo que vamos a ver es un nuevo bombo pero con la frase “1 ONE 1 X HE – DIE”. Sinceramente cuando hice la prueba  quedé de cara total. Los posibles significados atribuidos a la frase son varios, pero con el solo leer “HE DIE” haciendo esta triquiñuela, como que uno flipa.



La portada de Abbey Road – Éste me gusta mucho, no tanto por lo que dice (nada nuevo, el tipo se murió), si no por la manera de decirlo. La caminata sobre la cebra de Abbey Road bajo la perspectiva conspirativa, representa el funeral de Paul. A la izquierda vemos a George con ropa de obrero o de lo que podría ser el enterrador, le sigue Paul que esta vestido con un traje pero con el detalle de no traer zapatos, como se acostumbra enterrar a las personas en occidente. Además de que tiene el cigarro en la derecha y el era zurdo y de ser el único que tiene el paso cambiado con respecto a los otros. Después Ringo vestido de negro como el encargado de la funeraria y por último John totalmente de blanco y encabezando la caravana, que podría interpretarse como el predicador. Lo que me gusta de de este meme es su calidez, solo imaginen formar parte de uno de los hitos culturales de generaciones enteras y estar enterrando a tu hermano de armas, me imagino solo a ellos tres mirando la tumba de Paul y me conmueve.



Helter Skelter: el lado oscuro de la cultura popular.

Este mito como podrán corroborar esta lleno de contradicciones, cosas absurdas y sobre-interpretaciones. Pero si me preguntan qué creo, puedo contestarles varias cosas: primero, la cultura popular y sus íconos no son solo un blanco fácil de nuestra necesidad de señalar (chusmear); la cultura popular toda es alimentada y hasta construida en base a esta necesidad. Por lo tanto ya no puedo pensar en The Beatles sin pensar en este mito, para mí ya es parte de su siempre joven leyenda. Creo, también, que el mercado como principal gestor de la cultura popular del mundo actual, utiliza estos recursos para sus propios fines, marketing viral es el concepto clave (ya saben, no es casualidad que publiquemos esto en esta fecha, me estoy aprovechando de la beatlemanía ¿o debería decir paulmanía? ¿o debería decir williamcampbellmanía?). En esta línea existe la teoría de que todas las pistas de este mito, fueron sembradas a propósito por la banda como un truco publicitario de gran escala.

Por último creo, porque quiero creer un poco, en el mito, porque me parece pintoresco, grandilocuente y ¿por qué no? Después de todo, la cultura popular vive en nuestras cabezas, siempre la vamos a llevar a nuestro modo. Este mito es un ejemplo de lo que significan The Beatles para nosotros, son tan nuestros como de ellos cuatro. ¿O acaso solo el va a cantar Something mañana?


Sobre la portada de Sgt. Pepper's:

Primer capítulo de la serie de youtube rotten apple sobre todo el tema y algunos otros datos oscuros de The Beatles:

Obviamente la jodida Wikipedia:

Y la página del típico demente o ladrón de gallinas que curra con esto:



domingo, 1 de abril de 2012

Previa Foo Fighters!



No voy a decir mucho. Mañana de noche arranco a Buenos Aires para cumplir otro sueño que creía imposible: ver a los Foo Fighters en vivo, en su mejor momento. 
Dave Grohl en una entrevista a Rock and Pop, aseguró que van a tocar 3 horas.
Sobredosis de pogo. Va a estar buenísimo.
¡Nos vemos a la vuelta! O no.

 

jueves, 22 de marzo de 2012

Pongámonos sinestésicos o Músicas para el cambio de estación

Fall Reflections, John Lautermilch


Los uruguayos -o seres humanos en general- atribuimos múltiples fenómenos al “cambio de estación”. Las gripes, las alergias, el mal humor y hasta la propensión a enamorarse. El otoño, claro, viene acompañado de un ánimo más bien nostálgico. No puede haber demasiada efervescencia ante cosas secas que caen sin vida y se apilan desintegrándose, listas para crujir al ser pisoteadas. Sin embargo, como me gusta recalcar ad infinitum, es justamente el “caer” lo que motiva el nombre de esta estación en inglés: “fall”. El mismo verbo que se usa para describir el enamoramiento: “fall in love”. Podría ser un buen título para una comedia romántica yanqui desarrollada en el otoño, a ellos que tanto les gustan los juegos fáciles de palabras. Sea como sea, aunque el otoño sea diametralmente opuesto a la primavera, también es generador de sensaciones agradables igual que el final del invierno, aunque sea el ocaso de nuestro adorado-efímero-espirituoso-quizás-sobrevalorado verano.

Celebrando este proceso transicional climático (a través de una nueva sub-disciplina que nuestro amigo Kolo acertadamente ha denominado “meteorología emocional”),  he querido compartir algunas músicas que me gustan –y mucho- por el hecho de que guardan, en su transcurso, un “cambio de estación”.

A ver si me explico. Ya sabemos que la música es sinestésica por definición. Casi no hay manera de describirla sin recurrir a metáforas provenientes de otras manifestaciones sensibles. Hablamos del “color” de una voz, del carácter “aterciopelado” de un sonido, de la “dulzura” de una melodía, de la “frialdad” de una “tonalidad”… La vista, el tacto, el gusto y quizás hasta el olfato nos prestan sus adjetivos para caracterizar las sensaciones sonoras.

Pero claro, los sonidos producen sensaciones más complejas que estas simples metaforizaciones. Cuando cerramos los ojos y abrimos los oídos, las músicas nos transportan y dibujan sus trazos imaginarios en el oscuro telón de fondo –al menos así lo imagino- de la mente (¿meta-imaginación?). Entre las sinestesias que me surgen, la del “cambio de estación” es una gran preferida. Hablo de piezas musicales zanjadas por un punto de inflexión, una transformación que me lleva a percibir la finalización de una estación, el comienzo de otra.

Desde el punto de vista “objetivo” del análisis musical, estas canciones presentan cambios de texturas, de estructuras, de comportamiento melódico o composición rítmica que, en su recepción subjetiva, comunican un cambio de clima. Ya interviniendo los factores simbólicos (es decir, convencionales) acerca de los sentires y estados de ánimo provocados por cada una de las cuatro estaciones, hasta podría decir cuál es el pasaje estacional que produce ese cambio en el devenir de una canción.

Vivaldi y Piazzolla usaron esas sinestesias estacionales deliberada y magistralmente. Otras músicas las transmiten tal vez sin quererlo (salud por la apertura de interpretaciones). Como muestrario, comparto tres obras musicales que, para mis oídos-ventana-termómetro, representan la transmutación de estaciones. Aquí van. Cuidado con los resfríos.
  
Amsterdam de Coldplay. Adiós  invierno. Holanda primavera

Lo que más me gusta de esta canción es que, pese a no expresar un júbilo absoluto, mantiene una confianza de que, pase lo que pase, todo estará bien. Esa misma idea es representada, metafóricamente, en la aparición de los primeros brotes tras los meses infértiles del invierno. El cambio exacto se da tras el segundo estribillo. El piano agudo que protagoniza el puente instrumental es, para mí, el anuncio del reverdecer de la primavera (minuto 3:33). Ya cuando llega la explosión rítmica (3:57), las flores y pájaros y ríos descongelados y todas las imágenes cursis y trilladas que nos han inculcado desde la escuela sobre la primavera son protagonistas del paisaje, sin olvidar el sol cada vez más caliente cuando empezamos a sentirlo de verdad por la ventanilla del bus.


I remember de Damien Rice. Recuerdos de la sucesión otoño-invierno


El quiebre en esta canción es más radical.  Son, más bien, dos canciones ensambladas: la primera, dulce y suave, interpretada por Lisa Hannigan; la segunda, cruda e intensa, por Damien Rice. En ese quiebre (2:20) entre la primera y segunda canción puede sentirse la transición abrupta entre la relativa placidez otoñal y la furia tormentosa del invierno. Además, es un tema que trata de los recuerdos. Y todos sabemos que los meses fríos son por definición propicios a la nostalgia.


Ixtapa de Rodrigo y Gabriela. Bailar el equinoccio



Desde que un amigo me los presentó, no puedo dejar de escucharlos. Y menos este disco, mezcla de salsa y guitarras flamencosas, éxtasis para mi sedienta alma bailadora. Díganme si el arranque de este tema no grita VERANO. Hasta el minuto 2:00. Ahí cayó la primera hoja, y todo lo que viene después (con sonidos de un extraño instrumento que remite a la música oriental) es otoñal. Hasta que hacia el final explotan acordes primaverales. Me estoy dando cuenta lo extremadamente cursis que suenan mis sinestesias.

"Canon" (Picnic Suite) de Claude Bolling. El ciclo anual en una sola pieza

La titulación de esta obra de Bolling nos introduce en uno de los iconos primaverales por excelencia: el picnic. Esta preciosa suite está compuesta por siete movimientos, todos caracterizados por una brillante mixtura entre melodías clásicas y tonalidades del jazz. La guitarra y la flauta en su ancestral dueto se entremezclan con la batería, piano y contrabajo para crear climas bien diferentes (y sumamente armónicos) a la interna de cada composición.
La pieza llamada “Canon” es mi preferida, justamente, por llevar al extremo esos cambios climáticos: del alegre barroco al soberbio jazz (del verano al otoño, 0:53), del jazz a lo melancólicamente clásico de nuevo (del otoño al invierno, 1:39) y, finalmente, cerrando el ciclo, vuelve la melodía inicial (del invierno a la primavera, 2:33) con matices  que fusionan los componentes clásicos y jazzísticos. Un paralelismo sinestésico que contempla todas las estaciones.


domingo, 18 de marzo de 2012

Las locas, brujas, putas y ahora… asesinas

El complejísimo tema del aborto está en el top five de la agenda política por estos tiempos. Y como consecuencia, también le corresponde un sitio bastante privilegiado dentro de los ítems de la información masiva. Como gajo noticioso, pululan notas acerca de mujeres muertas debido a los abortos clandestinos, se retratan denuncias por el mal uso del Misopostrol, se evidencian las mil y una maneras de querer abortar con métodos (míticos) alternativos y se aguardan informes sobre el porqué las mujeres deciden interrumpir voluntariamente sus embarazos.

Mientras tanto, el plan que pretende des-penalizar el aborto tiene media sanción parlamentaria, aunque le queda un largo trecho para convertirse en ley. No quiero hablar de Víctor Semproni porque no es el motivo de mis párrafos, pero quiero dejar en claro que no me extraña que sea una roca obstaculizando la aprobación del proyecto. Digamos que tiene antecedentes de llevar la contra en asuntos importantes.

En la discusión de esta ley no es conveniente la dicotomía. Si alguien está a favor de la despenalización no significa que su postura sea pro aborto; y si otro alguien está en contra de este proyecto no implica que desapruebe los derechos sexuales y más que nunca reproductivos de las personas.

Pero, ¿por qué las relaciones sexuales involucran al menos dos partes y el aborto es una decisión tan solitaria que se deja mayormente en manos de la mujer? Dicho de otra manera, un embarazo: ¿Es otra de las tantas “cosas de mujeres”? ¿Por qué el argumento “este cuerpo es mío y hago lo que quiero” tiene menos peso que el que dice que “si abriste las piernas, hacete cargo”, o el facilismo: “antes de abortar, dalo en adopción”? Todas las mujeres que tienen embarazos no deseados, ¿acaso es porque no se cuidaron y les ganó un momento de calentura? ¿Por qué el hecho de estar biológicamente dotada para albergar el desarrollo primario de una vida nos convierte en homicidas si no lo queremos hacer?

¿Cuál es el rol del hombre ante toda esta situación? ¿Ellos desconocen los mecanismos que disponen para NO ser padres (aparte del abandono, obviamente)? ¿Cuántas han tenido que negociar constantemente el uso del preservativo ante la negativa de su pareja? Pero cuando se trata de aborto, ¿ellos tienen el derecho de juzgar como asesina a la, evidentemente, puta que se encamó vaya a saber uno con quién?

El sexo se aprende rápidamente (que no es sinónimo de correctamente), es gratis; la educación es un proceso lento y la ignorancia es carísima. Nos está costando miles de muertes de mujeres que no conocen cuántos agujeros tienen en su aparato genital ni para qué sirven, que no saben cuáles son los métodos anticonceptivos que dispensa el MSP (y tú, mujer con título y/o con poder adquisitivo mediano, ¿conoces todas las alternativas? ¿Y tú, hombre?). Si tengo que decidir entre comer y pagar la pensión o comprarme un forro, ¿qué hago? No nos olvidemos que las clases pudientes no son noticia por sus (“exitosos”) abortos.

Nos está ganando el conservadurismo de la clase letrada, pero retrógrada, machista (cuidado, con esto no me refiero sólo a hombres) y de pensamiento moderno, cuyo único trasfondo discursivo es que las mujeres nacieron para ser hornos de bebés (porque es algo instintivo, claro). Tú, hombre que no quiere hijos y no tiene pareja estable, ¿alguna vez especulaste, aunque sea remotamente, con realizarte una vasectomía? Tal vez objetarás que eres menos hombre si lo haces, no como las mujeres que pueden ligarse sus trompas como una opción más dentro del catálogo de la carnicería medicinal.

Nos está empapando el pensamiento pseudolaico de que ser madre es una predestinación (por cierto, maldita naturaleza imperfecta que provoca abortos espontáneos). Se ve que la paternidad es una opción que tiene el hombre liberal, por lo tanto, existe la potestad de desdeñarla. Por otro lado, la maternidad es ontología.

Y vos, Iglesia, sí, te tuteo, calladita la boca. Durante siglos y gracias a tus intervenciones políticas las mujeres nos hemos convertido, en el mejor de los casos, en madres… vírgenes. Vaya paradoja. María quedó embarazada sin penetración, parió sin rasgarse el himen, y fue Madre. Más que una Santa, creo que es la identidad secreta de la Mujer Maravilla. Hace dos mil años que las mujeres debemos copiar ese modelo de fémina. Misión, más que imposible, angustiante. Es por esto que las herejes tenían (¿tenemos?) poderes sobrenaturales, éramos (¿somos?) brujas y locas. Corrijo: somos y siempre fuimos tan contraculturales, tomamos tantas decisiones y razonamos por nuestra cuenta tanto como los hombres. Al dogma sólo le puedo contestar con una frase hecha: si los hombres quedaran embarazados, el aborto sería un mandamiento más.

Ahora, llegado el siglo XXI, ¿¡somos culpadas de asesinas!? ¡Basta! ¿Cuántas veces nos detenemos a pensar, como sociedad, cuán asesinos simbólicos somos de toda una franja de mujeres cuando le hacemos beber la cicuta de la estigmatización y del desamparo? ¿Cuándo nos tomamos el tiempo necesario para reflexionar sobre qué tipo de masculinidad hemos construido que hace que le sea imposible forjar un enlace real con un hijo por el solo hecho de que no se encuentra dentro de su cuerpo (distinto sería si partiéramos de la idea de que el límite del cuerpo no termina en lo tangible, en lo empírico, sino que se reconstruye desde lo político permanentemente)?

Por último, si se aprueba el proyecto, ¿seremos capaces de ver más allá de su carátula e indagar en cuál sería el próximo paso cultural para aplicar la ley y hacerla, por lo menos, plausible? Les dejo un video de Bendita TV de hace más de tres años como mínima demostración de que con respecto a este tema caminamos como los cangrejos.



Y no, no soy feminista, soy mujer.

jueves, 1 de marzo de 2012

Balada de un 29 de febrero o entre ñoquis y payasos.

Al fin y al cabo, ¿Que es un día? Una unidad de medición de tiempo. ¿Medición de que? La más antigua de las “formas del tiempo”.

Sino fuera porque hoy me levanté acompañado hubiera jurado que era un día como cualquier otro. Me fui a trabajar y entre talleres, presentaciones de powerpoint y reuniones con compañeros me acordé que jugaba Uruguay - Rumania. Llegué para ver el segundo tiempo, partido para el olvido como pocos, tanto que lo único que recuerdo es que no debo recordarlo, lo que si recordé al terminar el partido es que era 29. Mis padres me criaron en la tradición de los "ñoquis del 29", por lo tanto cada vez que llega un 29, se comen ñoquis con una moneda bajo el plato. Para mi, además de una cálida tradición familiar, significaba si caía entre semana, la oportunidad de cenar con mis padres, ya que generalmente comía solo, excepto por los almuerzos de fin de semana y las cenas de "ñoquis del 29". En los últimos meses vivir solo, evidenció lo importante de esta cuasi-celebración. Por carambola del destino hoy vinieron a cenar mis amigos a casa, y si, comimos ñoquis, y si, ceremonié la moneda bajo el plato. Antes de cenar, al momento del brindis recordé otra cosa, vasos arriba:

-Por un día que volverá en cuatro años.

Daba gusto lo especial del encuentro. Los 29 de febrero son días especiales sin duda. Son días para corregir lo que el calendario no dice, son evidencia de lo ridículo que es atrapar cosas como el tiempo. Para terminar la noche vimos Balada triste de trompeta. No voy a a hablar de Álex de la Iglesia y su cine para eso en Mediorama hay alguien mucho más indicado que yo. Voy a decir que la disfruté bastante y que si la tienen a mano véanla. Pero si ya la vieron les pregunto: ¿Debo sentirme perturbado por sentirme un poco identificado con payaso triste y otro poco con payaso tonto? Porque así me siento, algo perturbado. Además de el disfrute a la película le agradezco el haberme presentado esta pieza de Raphael que comparto al final. Este 29 de febrero recordaría algo más, algo que otro payaso dijo alguna vez:

"¡Demostré que no hay diferencia entre mí y cualquier otro! Sólo se necesita un mal día para volver al mejor de los hombres un lunático. Esa es la distancia entre el mundo y yo, apenas un mal día"

Aunque en la cena oficialmente brindamos por la fecha particular, en secreto brindé por ese cable a tierra llamado amistad, ahora sé por qué.


Es el de Escándalo si.