jueves, 16 de agosto de 2012

Crónicas de una muerte anunciada (la de lo artístico en la gimnasia artística), Parte II



Ya pasaron nueve días desde la última final de gimnasia en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Todo lo que los espectadores consuetudinarios (por usar un término londinense) hemos esperado durante cuatro años se terminó, se extinguió, dejando ese vacío existencial que solo puede ser llenado con una melancolía irremediable o con historias de historias de historias acerca de cada uno de los acontecimientos sucedidos en el campo de juego. Y como nos gustan mucho los metarrelatos, aquí viene la segunda parte de la crónica gimnástica iniciada con la final de viga. Como buena adicta, seguí convenciendo a un amigo que nunca había probado a compartir conmigo la final. Resulta que ahora mi amigo, Seba PelaDios, es ya más experto en la disciplina que el 77% de los comentaristas deportivos.   
Ya saben la consigna: amor a Rumania, desprecio a EEUU, respeto a Rusia. Rojo para mis comentarios, azul para los de Seba PelaDios, amarillo para los mensajes de texto que se intercambiaron durante el visionado de la final.
(Y para que la vean junto a nosotros, comentada por nuestros paralelos ingleses:)

Londres 2012. Suelo, manos libres, piso, salta que te salta:

La primera fue la rusa Kseniia Afanaseva. Actual campeona del mundo, una de las preferidas para ganar, una de las que mantienen el arte en este deporte. Se retorció y tijereteó por los aires. Amo su coreografía, especialmente la parte en que hace una especie de nado sincronizado (con ella misma). Las chilenas que podría hacer esa mujer en la selección. Deberían meter a estas minas en el equipo de fútbol. 


Afanasyeva y su giro original. Y usa Bajofondo.

Lástima que se fue del cuadradito ese. En el piso ya estás en el piso, así que es complicado que te caigas, pero te salís de los bordes del cuadradito ese y fuiste. Otra vez advertiste, sin saberlo, que eso lleva penalización. Kseniia fue. Una pena. Esto le abre las puertas a you-know-who…

Jordyn Wieber, yanqui, también se nos salió. Su peor serie de suelo en años. Campeona mundial del All Around, y se va de Londres sin ni una medalla individual. Después el entrenador (un twittero detestable) se excusó diciendo que compitió lesionada. Se retorció, bailó, saltó, metió onda, y en una se caía se caía y se dejó caer de rodillas para hacer un firulete tipo Naymar/Suarez/Maradona. Ta bien, si metés la pata, dibujá. Otra vez, qué ojo afinado resultaste tener. A mí me dio la misma impresión. Cuando Wieber clava, se mantiene para mostrarlo. Le podrían haber descontado por caída. Astuta la gringa. Menos mal que se salió de los límites, sino le encajaban la plata a ésta, estoy seguro, de ortivas que son nomás. Sí, de sobrepuntuaciones yanquis ya estamos hasta la coronilla.
Lo que el gif no muestra es cuando se salió de los límites


La otra gringa, Alexandra Raisman, la que nos robó el bronce en el fierro ese donde juegan a hacer equilibrio (la viga), bueno, esa misma. Acá se lució un poquito (clavó todas las diagonales la muy maldita), metió unos pasitos de baile (¿Baile? ¿WTF? ¿Los play mobil bailan?), pero qué querés que te diga, ya le tengo bronca. Que reviente. Lamentablemente, nuestros deseos no son órdenes. 15,600, el puntaje de suelo más alto del cuadrienio. Fucking shit.


Todo el mundo pira con esa primera diagonal. 


Mariana: (12:49) Los comentadores de Terra son de Terror.

Seba: (12:50) Abominables. Y esta puta yanqui ya le tengo bronca. Podio las pelotas.


Pero llegó el camionazo, Catalina Ponor. Y la rompió, y la rompió, y la rompió otra vez. Agarró todos los tujes posibles y los rompió violentamente. El ejercicio de su vida, todavía más perfecto que el ejecutado para ganar el oro en Atenas 2004 (¿mencioné que Catalina fue oro en viga y suelo y por equipos en esos Juegos, hace OCHO años?).


Cuádruple giro y una diagonal más difícil que la que hacía cuando tenía 16 años


Mariana: (12:53) Si Cata no supera a la p#%* yanqui me corto un hue#!.

Seba: (12:54) Tatatata… Nos están robando!!


 Pero claro, no habla inglés, y aunque fue mejor que la misma yanqui que le robó el bronce en el fierro ese, la dejaron por debajo de la misma, otra vez, porque sí, porque no hay otra razón. Raisman tiene más dificultad, pero que tenga menos ejecución que ella es im-per-do-na-ble. A los jueces les importa un huevo (el mismo que todos y todas nos estamos por cortar) la presentación artística, la personalidad. Prefieren mantener las gimnastas en el sistema, mecánicas y sin un ápice de individualidad. Ponor fue mejor, y está mucho más buena y fuerte, (improperios censurados por la editora).


Australia (¿?) (aunque usted no lo crea, es uno de los países secundarios del panorama gimnástico), Lauren Mitchell (campeona mundial de suelo en el 2010, aunque usted no lo crea). Discreta, pero no se salió de los limites, y eso bastó. A veces no cometer errores es más que suficiente. Para mi gusto tuvo varias imprecisiones. Pero es verdad, generalmente una rutina mediocre sin errores es mucho más valorada que una brillante, con algún error. ¿Aly Raisman bronce en viga, anyone?


Vanessa Ferrari, italiana. Una gacela tetona que madre mía. Y… Tiene sus 22 años. No es ninguna púber al estilo chino. Y, sobre todo, no solo no es china, es italiana. Imaginate si no fuera gimnasta. (Igual lo que más me llamó la atención fue el diseño extravagante de leotardo, nunca había visto uno sin una manga). Ya antes de arrancar metió una respiración profunda que viste que se te inflama el pecho al mango y dije fuaaaa re macho sexista asqueroso. Lo dijiste tú, no yo. Como editora podría censurarte. Seguro que la gimnasia artística es un invento de los hombres, me la juego. Y anduvo bien. No es fácil tener tetas en esta disciplina, por eso escasean casi tanto como en la selección de fútbol femenino de Japón. Vamos por el comentario gimnástico: mi streaming se congeló, no pude ver la serie, pero dicen que anduvo bien, mucho estilo y mucha dificultad. 14,900, nada mal.
Ferrari derrochando estilo (en movimientos y en moda)


Aliya Mustafina, otra rusita. ¿Rusita? No se usan diminutivos para hablar de la GRAN Aliya Mustafina. Puta que son lindas. Sabía que te iba a gustar. Yo qué sé qué hizo, no paraba de ver su belleza. Belleza pura, lisa y llana, no sé si soy claro, pero belleza al fin. Belleza emana de esa rutina con esa música melodramática y esos movimientos de bailarina. Uno de mis suelos preferidos de estos Juegos. Una carita que me la como con mermelada de higo ¿me entendés lo que te digo? Con rima y todo. Mustafina inspira poesía. Tenía el número 404. ¿Para qué carajo sirve el número en la espalda? No sé, pero me acuerdo. (*SPOILER*) Dejó afuera del medallero a la tetona de Italia, una lástima. Bronce para Rusia. Puntuó igual que Ferrari, pero al tener mayor ejecución, la sacó del podio y se convirtió en la gimnasta más condecorada de Londres.



                                           ¿Ya dijimos "belleza en movimiento"?


Sandra Raluca Izbasa, rumana carajo. Campeona olímpica en suelo 2008, la única capaz de desbancar a Raisman, con un suelo que es ARTE en movimiento.  La jeta que metió antes de arrancar (“bitchface” o “gameface” en la jerga blogimnástica), yo le daba el oro.


Sí. ESA cara.

 Y cuando comenzó la música, Shine on you crazy diamond de Pink Floyd… me enamoré por los siglos de los siglos. Poesía hecha gimnasia. 


Podría ver este gif 87 minutos seguidos

Pero el final Izbasa, el final… se nos acabó la cancha, nos caímos, faltó equilibrio, quedamos de rodillas…puta madre. ¡¡¡¡Nooooooooooooo!!!!! ¿Por qué se tuvo que caer en la ÚLTIMA diagonal??? Acá es cuando todos en mi oficina (sí, miré las finales en la oficina, con el debido permiso) se dan vuelta para ver si me ha pasado algo ante el grito de horror que emito. ¿Qué nos pasó? Trato de pensar todas las teorías posibles y no puedo explicar qué pasó. Quizás Sandra sintió que no le daba para superar a Raisman, y se quedó sin fuerza. No me importa, ya tiene el oro en salto, y esa es la mejor rutina de los Juegos, y posiblemente de los últimos cinco años.  

¿Qué nos pasó? Nos pasó que está todo robado. Que Ponor era el oro pero le dejaron la plata porque obvio, no habla inglés. Me dirán que la australiana sí, pero no se confundan. Estados Unidos era colonia británica, Australia una prisión, no es lo mismo. Es como el hijo legítimo y el bastardo. Chau bastardo.

15,200 para Ponor, 15,600 injustificadísimos para Raisman. Llegó la corrupción a las olimpíadas, y empezó por la gimnasia artística.

 Y así es cómo la porquería de código de puntuación en la gimnasia (y las bonificaciones pro-yanquis… ¿cuál creen que es la federación más rica del mundo?) resulta en la campeona de suelo menos artística, menos interesante y menos inspiradora que existió jamás. Estoy pensando seriamente en convertirme a la gimnasia rítmica. El problema es que no tiene muchas rumanas.