domingo, 20 de noviembre de 2011

Pearl Jam en Argentina - Still processing it...

¿Cómo empezar? El domingo pasado se presentaron los Pearl Jam en el Estadio Único de La Plata, eso ya lo saben. 
Seguramente también leyeron y escucharon que estuvo increíble. Pero no. Fue más que eso.


Nunca experimenté semejante conexión entre el público y la banda. La entrega de ambas partes fue indescriptible. Tanto los PJ como la gente, cantaron, saltaron, gritaron y lloraron durante dos horas y media. Nunca había sentido tanta emoción con una banda, y según el bajista, Jeff Ament, los Pearl Jam nunca habían sentido tanta energía de parte del público. El día después del show, publicaron esta foto, con este texto. 



“From the stage, the best crowd/show of all time, an acid trip of Argentinian passion. Hard to explain not only what we were seeing but what we were feeling….first time in a long time that I couldn’t sleep after a show. Still processing it….–Jeff Ament”.

En la previa se palpitaba un clima muy raro, entre ansiedad y relax. Había gente que entraba corriendo, mientras unos cuantos estaban sentados en el cantero de la avenida 32, tomando una cerveza, fumando, comiendo una "paty" o un "chori", muy tranqui. Adentro del estadio (que estaba alucinante, dicho de paso) cada persona estaba en su lugar, esperando el show. En el campo delantero había bastante espacio. Me imagino (y escuché por ahí) que fue una petición de la banda como medida de precaución para evitar que vuelva a suceder lo que pasó en Roskilde del año 2000. 

A las 19:15, muy puntual, subió al escenario la banda invitada: "X". Escuchar una banda de punk californiana de los '70, nunca es una mala experiencia. Con un set compacto y potente, le hicieron pasar un buen rato al público argento. En su última canción se subió un invitado, el bajista de la banda lo presentó como "un amigo, muy amable, muy fuerte, muy rico, muy suave: Eddie Vedder". Ver antes de lo esperado al Eddie fue muy zarpado. La gente se fue toda para adelante y dejó su lado racional de lado, querían ver de cerca a su ídolo. Los X se despidieron y dejaron a la gente prendida fuego. 

Foto de Tomás Correa Arce

Después de una hora de armado, se apagaron las luces y comenzó el mejor toque de tu vida. Sonaron los primeros acordes de "Release" y todos entramos en transe. 
Después de sumergirnos en ese clima tan elevado, nos patearon la cara con un demoledor "Go". Distorsionado, frenético y con toda la energía contenida de la gente que comenzó a expandirse. Esos climas sucedidos por un golpe de distorsion se dieron a lo largo del toque, como para decir "lo admitimos, somos sensibles, Pero también te podemor a romper la cabeza, viejo". Vino "Corduroy", "Hail Hail", "Given to Fly" y tanto yo como la gente que tenía al lado, no dábamos crédito de lo que estábamos viviendo. 

Cada tema era cantado como si fuera un himno, todos al unísono y al compás de la música. Momentos con alto contenido de pogo fueron "Even Flow", "Jeremy", "Do the Evolution", "Lukin", "Porch", "Given to Fly", "I belive in miracles" (de los Ramones), "State of Love and Trust", "Better man", "Rockin' in the Free World" (de Neil Young) y "Alive". 
De alto contenido emotivo fueron "Release", "Elderly Woman behind the counter in a small town", "Just Breathe", "Garden", "Last Kiss", "I belive in miracles", (de vuelta sí, fue como que todos se empujaban con los ojos encapotados), "Given to Fly" (lo mismo), "Smile", "Mother" (de Pink Floyd) y Yellow Ledbetter.
En mi opinión el clímax de la emoción fue "Black". Todos dejamos la garganta gritando "¡¿Guaaaaaai, Guaaaaaai, Guaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaiii!?!?!?!" y todavía no escuché a nadie que haya admitido no haber llorado un poquito ahí. Cuando terminó el tema, la gente saltó y cantó como si Pearl Jam fuera el cuadro de fútbol de sus amores, durante todo el tiempo que la banda lo dejó. Los Pearl Jam miraban y, como nosotros, tampoco daban crédito de lo que estaban viviendo.

Tocaron treinta y tres temas, dos horas y media de show. Terminó el toque con Yellow Ledbetter, enganchando el final de con un pedacito de "Little Wing" de Jimmy Hendrix. QUÉ MÁS QUERÉS PAPÁ!!!!!!!! 

Sin pirotecnia. Sin pantallas, ni papelitos de colores. Solamente 6 tipos arriba del escenario. Rockeando, saltando, sudando la camiseta. Tocando a todo volumen, los temas que 60 mil almas querían escuchar. 

Lo pasó ahí fue real. Parecía un producto de nuestra imaginación. Pero no.

Los dejo con algunos videitos.


4 comentarios:

Mariana Payssé dijo...

Fa. Hasta yo me emocioné con un video de Youtube,ni me imagino lo que habrá sido en vivo.

Why can't it be mine?

Ta. Me voy a buscar el pañuelo.


Gran reseña, Colito, como siempre.

Maximiliano dijo...

Es que después de Release entramos todos en una especie de trance del cual no podíamos salir, porque no queríamos.
Coincido plenamente con lo que decís y, en lo personal, fue el mejor toque en el que he estado. La conexión con la banda fue sencillamente increíble, sublime.
Gracias Pearl Jam y gracias por la reseña! :)

KoLo dijo...

Gracias, Marianita! Tu elogio a la reseña me enorgullece. Abrazo!

KoLo dijo...

Gracias Maxi por leer! Total, después de Realease entramos en un sueño tremendo. Vamo' arriba!